“Cómprate un carro o pesca un botero”


“Cómprate un carro o pesca un botero” fue la respuesta de aquel pasajero que intentando “avanzar hacia atrás”. Sin querer molestó a otro que compartía el mismo “privilegio” de viajar de pie en aquel autobús P. Su respuesta denotaba la propia molestia al tener que viajar a aquella hora, en tan malas condiciones por lo que yo he bautizado como “el Camino de Santiago”: ese tramo de buena carretera  en general que va desde mi pueblo, Santiago de las Vegas, hasta la intersección de la Avenida de los Presidentes con la Carlos III, y que se conoce como Avenida de Rancho Boyeros.

La respuesta es todo un símbolo en sí misma. En su primera parte (¡Cómprese un carro![1])* sugiere lo que que, a escala de país, no resulta la mejor y más eficiente de las soluciones, esto es, que la mayoría de los ciudadanos puedan y decidan comprarse un carro, frente a la otra solución: la de tener y mantener un sistema de transporte colectivo eficiente, moderno y amigable con el medio ambiente, que preste el servicio que la población necesita y a tarifas que permitan disfrutarlo y al menos en parte, cubrir un por ciento de sus costos.

La segunda solución ofrecida en aquella repuesta (pescar un botero) ya hoy resulta una tarea para algún héroe épico. Lograr montarse en un botero en estos días es quizás una de las metas más difíciles para cualquier ciudadano a pie y con algo de dinero hoy día. Pero, este sistema de transportación, el de los boteros, tampoco es la más eficiente de las soluciones a escala de país, ni de La Habana. A pesar de lo importante que es el servicio que prestan para una parte de la población de la capital, la cantidad de pasajeros transportados por viaje y el petróleo que se consume por pasajero en esa transportación, no es las más eficiente de las combinaciones.

Tampoco el estado de esos autos es el adecuado, a pesar de que increíblemente algunos pasan el somatón y su capacidad para contaminar la ciudad está absolutamente fuera de discusión. Sin embargo, hoy día no parece que se pueda prescindir de ellos.

¿Cómo modernizar esos autos, o cómo cambiar radicalmente ese parque de autos –cuasi engendros– cuando esa posibilidad por esfuerzo individual está prácticamente excluida de las opciones? Pensemos un incentivo, por ejemplo: quienes se incorporen al servicio de rutas tendrán la posibilidad de importar un micro (nuevo o de uso) de entre 7 y 14 plazas sin pagar elevados impuestos a la entrada, además mientras más moderno es el micro, se reduce ese impuesto. A la vez deberán firmar un contrato de trabajo por cinco años de servicios, con penalidades altas si lo rompen. Aun así, suponiendo el cambio total de esa “flota”, sigue sin ser la solución más eficiente. 

El transporte es uno de los cuatro componentes de lo que en economía se denomina infraestructura básica. Los otros tres son energía, telecomunicaciones y agua y saneamiento. Son esenciales para el desarrollo, tienen un impacto trascendente en –y son parte de– los ejes estratégicos que se han definido dentro de las bases del programa de desarrollo; a saber: gobierno eficaz y socialista e integración social; transformación productiva e inserción internacional; infraestructura; potencial humano, ciencia, tecnología e innovación; recursos naturales y medio ambiente; y desarrollo humano, justicia y equidad.

En esos cuatro componentes de la infraestructura, tenemos déficits muy grandes en comparación con lo que requerimos para nuestras necesidades de desarrollo. También nos separan distancias muy grandes en comparación con los países desarrollados, o con una selección de los países “en desarrollo”, o con nuestros pares de América Latina, aunque la comparación con cada uno de ellos arroje resultados muy diferentes.

El transporte es medular en todas sus modalidades y medios. El de pasajeros tiene un impacto relevante en la calidad de vida de la población, en la percepción de prosperidad de las personas, en la equidad y, por supuesto, en la productividad del trabajo.

Miremos los datos que podemos mirar:

Los datos nos dicen que en los últimos cinco años el peso de la transportación por ómnibus en la estructura total de la transportación de pasajeros prácticamente se ha mantenido inamovible. En 2012 era de 54%, mientras que en 2017 alcanzó el 53%. Por otro lado, los medios alternativos en ambos años se mantuvieron igual, con cerca del 42% del total de pasajeros transportados, que significa el 78% de los pasajeros transportados por los ómnibus en 2017.

La importancia de estos “medios alternativos” es para nada marginal hoy día. Obviamente hacer depender el 42% de la transportación de pasajeros de un servicio tan poco eficiente no es para nada bueno y pone en rojo –muy rojo– esta parte de nuestra infraestructura. Ello también habla de lo importante que es lograr una regulación adecuada (que no conspire contra la oferta del servicio) en tanto su peso no es en absoluto marginal.

Sigue siendo una gran debilidad el poco peso de la transportación de pasajeros por tren, quizás la forma más eficiente cuando se trata del transporte interprovincial. Es de todas las formas la única que decrece absolutamente año tras año. El servicio de transportación por avión tampoco logra alguna variación positiva de forma absoluta. En ambos casos, trenes y avión, la participación relativa en el volumen total ha descendido notablemente de 2012 a 2017. A diferencia de la transportación por tren donde se hacen fuertes inversiones, en el caso de la aviación las soluciones parecen estar mucho más alejadas en el tiempo.

Sin duda otro de los grandes problemas de los servicios de transportación en Cuba tiene que ver con los precios que las autoridades están obligadas a poner a estos y que en la mayoría de los casos apenas cubren los costos de operación. Salarios devaluados y la distorsión monetaria son externalidades negativas que condicionan precios y tarifas.

Lo anunciado el jueves 6 de diciembre por las autoridades del Ministerio de Transporte, sobre la próxima incorporación de 400 microbuses de 12 plazas y 90 ómnibus entre articulados y rígidos, es una buena noticia, pero dada la reducción del parque de ómnibus y el alto deterioro del existente, el impacto no será significativo. Mientras, las regulaciones nuevas sobre los llamados boteros abren un franco período de incertidumbre.

El deterioro del transporte público en Cuba tiene ya una larga data. Una de sus principales razones es la disminución del parque de vehículos dedicados a este servicio. En el año 1990 existían 12,496 ómnibus dedicados al servicio público de transportación de pasajeros. En el año 2000, la cantidad era de 4,288; en 2005 se redujo a 3,948. En el caso de los taxis de servicio nacional, o sea, no para el turismo internacional, en el año 90 existían 15,490 taxis; en 2000 había 3,057 y en el año 2005 se experimentó una ligera recuperación y la cifra creció hasta 3,535. No son públicas hoy la cantidad de ómnibus y autos que se dedican a este servicio.

También es cierto que los niveles de explotación del parque por aquellos años estaban lejos de lo deseado y necesario. En el caso de los ómnibus el promedio del coeficiente de aprovechamiento de 1990 a 2005 fue de 50,1%, mientras que para los taxis fue de 53,6%. Para el año 2017, el coeficiente de aprovechamiento de los ómnibus de servicio público era del 57,2% y el de los taxis (excluyendo los del turismo) era de 67,5%.

El llamado transporte por medios alternativos (dentro del cual se ubicarían los boteros) es apenas la consecuencia de un problema mucho mayor y más antiguo: las fallas del sistema estatal de transporte público de pasajeros, que tiene múltiples razones para explicarse, pero lo cual no reduce las “externalidades negativas” que generan a los ciudadanos.

El rol de esos llamados medios alternativos en la transportación de pasajeros, es la respuesta a la caída en picada del servicio de transportación pública. De hecho aparecen en las estadísticas oficiales públicas a partir del año 1999, pero apenas seis años después ya eran responsables del 42% del total de los pasajeros transportados en todo el país.

Hay que decir que se han intentado “paliativos”. En 2015 en la rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, se hacía público que en el sector del transporte, entre políticas implementadas, en proceso de implementación, de aprobación y de elaboración, existían un total de diecinueve medidas, de las cuales al menos ocho estaban directamente o casi directamente ligadas a la transportación de pasajeros. Es cierto también que con relación a 2014 ha crecido la cantidad total de pasajeros transportados en un 21%; la transportación por ómnibus creció en un 6% y la transportación por medios alternativos lo hizo en un 39%: una respuesta esperada ante el deterioro del servicio de transportación estatal.

La ausencia de sistemas de transportación más eficientes, tales como el metro, los trenes suburbanos[1] y el tranvía, hace aún más evidentes las fallas del sistema en su conjunto.

No debe olvidarse tampoco que, en la transportación de pasajeros, mientras el mundo va hacia la sustitución de las tecnologías y equipos que utilizan combustibles contaminantes por energía eléctrica y tecnologías híbridas, Cuba sigue anclada a sistemas tecnológicos que van siendo arcaicos y altamente contaminantes del medio ambiente.

Quizás habría que pensar que en una futura estrategia de desarrollo de los sistemas de transporte de pasajeros no hay que repetir paso a paso la senda de los países que hoy están a la vanguardia, sino dar un salto gigante y cambiar radicalmente. Anda o anduvo por La Habana un ómnibus Yutong movido por baterías eléctricas, también es cierto que dar ese salto depende, entre otras cosas, de grandes inversiones difíciles de asumir por el Estado y poder poner precios al servicio que ayuden a la recuperación de la inversión, ¡vaya tarea!

Para el ciudadano común, el que tiene ingresos en torno al salario promedio, sería preferible poder pescar un ómnibus (si es eléctrico mejor), que tener que enlazar un botero.

 

 

[1] A mi pueblo lo comunica una vía férrea histórica con La Habana, pero no se usa. Mientras el famoso Tren de Tulipán y su vía férrea se explotan a muy baja escala para  el transporte de pasajeros, sin embargo, hace una ruta paralela al P12 e incluso pasa frente a la terminal III del aeropuerto Internacional José Martí y solo la separa de la vía que une Santiago con la Habana apenas 1,5 km.

[1] No existen datos públicos oficiales sobre la cantidad de autos en el país, tampoco sobre su distribución entre privados y estatales, ni dentro de los estatales  a que organismos están asignados; ni cuantos están directamente en empresas productivas y cuantos en sectores improductivos. ¿Por qué?

 

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Gran retrospectiva en La Habana de Roberto Fabelo


Desde acuarelas hasta pastel y crayones, cuatro décadas y media de vida creativa del artista cubano Roberto Fabelo (Camagüey, 1951) se plasman en una gran retrospectiva de cien obras sobre papel, inaugurada este fin de semana en La Habana.

“Son piezas que me trasladan en el tiempo. Recordar es volver a vivir”, declaró el artista vivo más cotizado de la Isla, frente a una acuarela sin título de 1972, la primera de un centenar de creaciones dispuestas por orden cronológico en una de las salas del icónico Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, en el centro histórico de la ciudad.

El artista plástico Roberto Fabelo (c), habla con la prensa junto al ministro de Cultura de Cuba, Alpidio Alonso (d), en una exposición retrospectiva de sus obras en el Gran Teatro Alicia Alonso de La Habana. Foto: Yander Zamora / EFE.

El artista plástico Roberto Fabelo (c), habla con la prensa junto al ministro de Cultura de Cuba, Alpidio Alonso (d), en una exposición retrospectiva de sus obras en el Gran Teatro Alicia Alonso de La Habana. Foto: Yander Zamora / EFE.A medida que avanzan los años en la retrospectiva, los grises abren paso al color y las influencias cubistas pierden terreno frente a destellos más surrealistas en excepcionales obras como “Cazuelón” (2008) o la serie “Viajes Fantásticos” (2009).

A lo largo de las últimas décadas, Fabelo ha hallado su inspiración “en el ser humano, la belleza de la mujer, la belleza de la vida, las contradicciones de la vida, los azares y las obsesiones nuevas que se tienen en la vida”, explica.

“Uno siempre tiene influencias de toda índole”, reconoce el pintor, escultor, dibujante e ilustrador, en referencia al eclecticismo de su arte, imposible de clasificar en una categoría o estilo específicos.

La exposición, auspiciada por el coleccionista español Luciano Méndez, director del Banco Sabadell en Cuba, así como el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC), incluye retratos de los célebres escritores de la Isla Manuel Navarro Luna (1894-1966) y Alejo Carpentier (1904-1980).

Tampoco faltan cartulinas de la serie de mujeres con tenedores montadas sobre gallinas, que son algunas de las obras más reconocibles del artista galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas de Cuba en 2004.

Además del mayor reconocimiento artístico en la Isla, Fabelo cuenta en su trayectoria con un premio de la Unesco por la promoción de bellas artes y ha protagonizado más de medio millar de muestras en el continente americano, Europa y Asia.

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Incendio en la fortaleza de La Cabaña, en La Habana


Un incendio afectó este domingo a fortaleza San Carlos de la Cabaña, en La Habana, según reportó la Agencia Cubana de Noticias (ACN).

El siniestro, que fue sofocado por los bomberos, se produjo en uno de los teatros y en las oficinas de protocolo de la edificación. De acuerdo con la ACN, no dejó víctimas mortales ni afectó el programa de actividades de la Feria Internacional de Artesanía Fiart 2018, que se desarrolla allí desde el pasado jueves con más de 300 expositores de 19 países.

Previamente, la ACN había notificado que “una columna de humo de varios metros” se levantaba entre los muros de La Cabaña y que “fuerzas especializadas de los bomberos y del Ministerio de Salud Pública” se dirigían al lugar para responder a la situación.

También acudieron vehículos de la policía.

Autos de la policía que acudieron a La Cabaña al reportarse el incendio , el domingo 9 de diciembre de 2018. Foto: Pedro Pérez.
Autos de la policía que acudieron a La Cabaña al reportarse el incendio , el domingo 9 de diciembre de 2018. Foto: Pedro Pérez.

La noticia también fue confirmada por el noticiero de la televisión cubana y se ha extendido en las redes sociales, donde algunos testigos del hecho han compartido sus vivencias.

En un video del incendio colgado en su perfil de Facebook, Judith Caballero asegura que tuvo que “salir corriendo literalmente” y que otras personas también tuvieron que abandonar el lugar.

Incendio en la Cabaña… Me quedé con deseos de los abrigos que tenía pensado comprar hoy… tuvimos que salir corriendo literalmente hablando.

Posted by Judith Caballero Pérez on Sunday, December 9, 2018

Hasta el momento se desconocen las causas del fuego, las cuales “se investigan”, según la ACN.

Las principales autoridades de La Habana y el Ministro de Cultura de Cuba, Alpidio Alonso, fueron hasta La Cabaña al conocer del incendio. Tras ser sofocado, fue restablecido el tránsito en las inmediaciones de la fortaleza.

Alonso confirmó en su cuenta de Twitter que la programación de Fiart 2018 se mantenía abierta al público, incluido el concierto programado para este propio domingo” y calificó de “admirable” trabajo de los bomberos.

La fortaleza de San Carlos de La Cabaña es una de las joyas de la arquitectura militar de España en América. Su construcción fue encomendada por el rey Carlos III al ingeniero Silvestre Abarca y se realizó entre 1763 y 1774.

Situada en la zona este de La Habana, a la entrada de la bahía, tiene más de 10 hectáreas de área y 700 metros de murallas y en su interior cuenta con edificios, fortificaciones, fosos y caminos.

En la actualidad forma parte del Parque Histórico Militar Morro Cabaña –junto al cercano Castillo del Morro– y alberga museos y eventos culturales como la Feria Internacional del Libro, la Bienal de Artes Plásticas y la actual edición de Fiart por su capacidad para recibir a miles de visitantes.

Hace unos días, otro incendio ocurrió en el emblemático edifico Focsa de La Habana, donde fueron evacuados varios pisos aunque tampoco se reportaron víctimas. En julio también se reportó un fuego en los bajos de la propia edificación, que afectó a una cafetería aledaña, días después de que otros incendios afectaran a instituciones hospitalarias de la capital cubana.


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Kid Rock está en Cuba


El cantante, compositor y actor estadounidense Robert James “Bob” Ritchie, más conocido por su nombre artístico Kid Rock, llegó a Cuba este domingo para una visita de tres días.

Cinco veces nominado a los Premios Grammy. Kid Rock es conocido por un estilo que combina rap con rock, blues, heavy metal, funk y country.

Nacido en 1971, comenzó su carrera en el año 1988. Su fama mundial llegó con el disco Devil Without a Cause (Demonio sin causa), lanzado en 1998 por Atlantic Records; especialmente con las canciones “Bawitdaba”, “Cowboy” y “Only God Knows Why”. Este álbum llegó a vender 11 millones de copias.

El músico estadounidense Kid Rock. Foto: kidrock.com
El músico estadounidense Kid Rock. Foto: kidrock.com

Entre las últimas producciones de Kid Rock están Sweet Southern Sugar, de 2017 y su onceno disco de estudio, y el recopilatorio Greatest Hits You Never Saw Coming, de este propio año.

El famoso músico no se presentará oficialmente en escenarios cubanos, sino que conocerá lugares de interés de la capital cubana y visitará proyectos artísticos como Fábrica de Arte, donde lo recibirá X Alfonso.

También conocerá de la cocina cubana en paladares famosas de La Habana.

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Simbiosis perfecta en La Habana entre gráfica joven de Cuba y cine europeo


Grandes títulos del cine europeo pasados por el tamiz de quince jóvenes artistas gráficos cubanos son el eje temático de una exposición abierta este sábado en La Habana y en la que los carteles de filmes eternos como Bella de día o Ladrones de bicicletas cobran nuevos y contemporáneos bríos.

La muestra “Clásicos restaurados del cine europeo” forma parte de la programación cultural paralela al 40 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano y, con el auspicio de la Unión Europea, da un espaldarazo a una nueva hornada de diseñadores que lucha por revivir esa gráfica cubana que un día fuera la punta de lanza de las artes visuales en Cuba.

Los creadores han trabajado con títulos como El tercer hombre (1949), de David O’Selznick; La Caza (1966), de Carlos Saura; Un verano con Mónica (1953), de Ingmar Bergman; Los 400 golpes (1959), de Francois Truffaut; Las tres luces (1921), de Fritz Lang; o Mudar de vida (1966), de Paulo Rocha.

Son grandes largometrajes de la cinematografía del viejo continente que han sido restaurados en los últimos tiempos, y que ahora también reviven en estos carteles en los que, según la especialista en Gráfica Sara Vega, se puede comparar cómo ha cambiado la codificación del mensaje desde su estreno hasta la actualidad.

Un hombre observa los carteles de la exposición "Clásicos restaurados del cine europeo", en la galería 23 y 12 de La Habana. Foto: Yander Zamora / EFE.
Un hombre observa los carteles de la exposición “Clásicos restaurados del cine europeo”, en la galería 23 y 12 de La Habana. Foto: Yander Zamora / EFE.

En la veterana y recién recuperada Galería 23 y 12, cada nuevo cartel –quince en total– se muestra junto al original, lo que permite comprobar cómo ambas obras atrapan la esencia de la película, pero con elementos, colores y símbolos diametralmente distintos.

Es el caso de la joven Liz Capote, que ha reinterpretado Ladrones de bicicletas (1948), de Vittorio de Sica, “huyendo” de lo figurativo del cartel original hasta llegar a una imagen de líneas mucho más simples e inspiradas en la inocencia del hijo del protagonista.

Capote ha anclado su propuesta en la escena en que el niño rompe a llorar y “salva a su padre”, jugando con las lágrimas y con un suave tono amarillo que evoca la infancia, según explicó la artista a la agencia Efe.

También es por completo distinta del afiche de 1967 la creación de Javier G. Borbolla, “feliz” de que le haya tocado repensar un título tan mítico como Bella de día, de Luis Buñuel, a quien admira inmensamente.

Este diseñador ha cambiado el claroscuro del cartel original por una casi tropical combinación de púrpura, verde y amarillo, y a Catherine Deneuve desnuda de espaldas por una sugerente orquídea de la que tres colibríes intentan libar.

Javier G. Borbolla, diseñador del cartel inspirado en la película "Bella de día". Foto: Yander Zamora / EFE.
Javier G. Borbolla, diseñador del cartel inspirado en la película “Bella de día”. Foto: Yander Zamora / EFE.

“He tratado de adivinar las sensaciones de la protagonista y plasmar el contraste entre su deseo sexual y su ternura”, relató Borbolla, para quien el color púrpura simboliza la alta cuna de la protagonista y el amarillo de la flor, la luminosidad del día.

El fotograma en blanco y negro de una barca llena de personas que hace las veces de cartel de Mudar de Vida se convierte, en manos del artista Miguel Alejandro Castro, en una amalgama de suaves curvas en una gran paleta de azules, con las siluetas en contraste de una lejana barca, un nadador y un remo.

Castro, que vio la película por primera vez cuando le asignaron este título para repensar su cartel, ha conectado el contenido del filme con una constante de la realidad cubana, la migración, y ha visto en la silueta de la barca un mensaje recurrente: “móntate y vete”.

“Al final, es inmigración”, apostilló.

Alberto Navarro González, embajador de la Unión Europea en Cuba, observa los carteles de la exposición "Clásicos restaurados del cine europeo", en la galería 23 y 12, de La Habana. Foto: Yander Zamora / EFE.
Alberto Navarro González, embajador de la Unión Europea en Cuba, observa los carteles de la exposición “Clásicos restaurados del cine europeo”, en la galería 23 y 12, de La Habana. Foto: Yander Zamora / EFE.

Durante la apertura de la exposición, el embajador de la UE en Cuba, Alberto Navarro, consideró que se trata de una “idea preciosa” y recordó que la Revolución cubana es “una revolución muy gráfica” que ha tenido en la tradición cartelera una de sus mayores herramientas de comunicación.

“Admiramos la libertad artística y el valor de la creatividad en un entorno a veces difícil”, agregó el diplomático, quien subrayó la apuesta del bloque europeo por impulsar la cooperación cultural con Cuba dentro del recién estrenado escenario de diálogo y cooperación.

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¿Igualdad o equidad en la educación?


Hace unos meses visitaba Cuba y, de paso por Viñales, tuve ocasión de conversar con una familia campesina de ese poblado pinareño. Mientras degustaba un café en la humilde vivienda, la señora de la casa me explicaba los avatares por los que pasaba Rafaelito, uno de sus hijos, de 8 años.

Según me contaba esta mujer, el muchachito era muy laborioso en sus tareas escolares pero un poco lento a la hora de completar las actividades asignadas. Por esta razón, sus calificaciones eran malas. En ocasiones el niño no podía completar los exámenes porque no le alcanzaba el tiempo estipulado para concluirlos. Últimamente, el chico, cada vez más frustrado, le estaba haciendo rechazo a la escuela. El papá de Rafaelito me explicó que en una reunión con la maestra (donde se habían discutido algunas formas de ayudar al muchacho) ésta les había explicado a los padres que ella hacía todo su esfuerzo y les daba la misma atención a todos los niños. Por esa razón, según la instructora, la mayoría de los chicos obtenían buenos resultados académicos.

En conclusión, la profesora afirmaba que “la culpa” del retraso escolar del niño no era de ella, sino que debía radicar en que Rafaelito, o era lento, o era vago, o era bruto. La maestra también les había dicho que no podía darle al niño minutos extra para completar las pruebas (o dedicar un tiempo excesivo de la clase enfocada en él) porque esto sería injusto para con los otros estudiantes (aquellos que sí estaban bien en la escuela y que terminaban sus exámenes y tareas a tiempo). Por último, la educadora les había sugerido que quizás la solución estaba en que los padres del niño contrataran a un tutor para que este le repasara el contenido escolar al muchacho.

Como una visión recurrente, la historia de Rafaelito ha estado martillándome la cabeza durante todos estos estos meses. Quizás porque la solución sugerida por la maestra -contratar un tutor- está fuera de las posibilidades económicas de esta familia; tal vez porque el tema de los niños con desventajas es universal y urgente en escuelas y familias de todos los confines del mundo; o a lo mejor porque mientras escuchaba la historia me sentía identificado con el muchacho que yo fui.

El caso es que no he dejado de pensar en esta situación.

Estos hechos cuentan la experiencia de una familia cubana que vive en un pueblito en la serranía, acurrucado entre mogotes, pero son al mismo tiempo, hechos universales. En países pobres o ricos, en campos y ciudades alrededor del mundo, hay muchos Rafaelitos y muchos padres preocupados por el futuro de sus hijos. Hay también muchos maestros que, ante el dilema de dedicar más tiempo y recursos a niños rezagados o con discapacidades (y ante la disyuntiva de darle tiempo extra para que completen sus exámenes) optan por priorizar al resto de los “buenos estudiantes”. Todo en pos de la sacrosanta “igualdad”.

Viñales. Foto: Kaloian.
Viñales. Foto: Kaloian.

Educadores y padres: la justicia social empieza por las aulas. El trato igualitario a todos los alumnos no es necesariamente un trato justo. Los maestros deben optar por una instrucción diferenciada a la hora de impartir las clases.

Hay niños que, más que otros, necesitan atención y dedicación adicional por parte de sus instructores. Sin abandonar al resto de los estudiantes, los profesores deben de hacer un esfuerzo especial para adaptarse a las necesidades particulares de cada educando. Si un estudiante no ha terminado una prueba en el tiempo estipulado para concluir el examen, por qué penalizarlo. ¿Qué es lo que estamos evaluando, la capacidad de demostrar que se han adquirido los conocimientos o la velocidad de la respuesta?

Los seres humanos somos una creación maravillosa y única. Unos somos más rápidos que otros; otros adolecemos de esta o aquella habilidad. Todo maestro debería llevar anteojos que tuvieran la capacidad de ver la belleza intrínseca y la maravilla de cada niño y niña; procurarse una visión que incentivara y premiara cada singularidad, especialmente la de aquellos menos favorecidos por situaciones de orden físico o social.

Los niños son el producto de factores genéticos y sociales. Aunque no es una regla exacta, hay familias donde los padres son profesionales, doctores, ingenieros, médicos y donde los niños reciben más apoyo educacional y afectivo, comparado con niños de familias más pobres económicamente o con menos nivel educacional y cultural.

Si los maestros instruyen de manera que la enseñanza fluya hacia los que tienen ventajas, los maestros están contribuyendo a perpetuar el ciclo aberrante y eterno de las inequidades y las injusticias sociales. Y los niños menos aventajados (o que requieren de una atención especial e individualizada) continuarán quedándose atrás. Cuando estos niños sean hombres y mujeres, probablemente ocuparán puestos en la sociedad que serán menos remunerados y menos reconocidos socialmente. En un círculo vicioso nefasto. Los maestros deben de ser la primera trinchera social que se oponga a estas injusticias y las intente revertir.

El trato igualitario en las aulas no es la solución. Cuando tenemos un niño que no ve bien, un niño miope, hacemos lo posible por sentarlo más cerca de la pizarra y proveerlo de lentes para que tenga el mismo acceso al contenido de clase que el resto de los estudiantes. Es decir, al que es corto de vista le damos cierta ventaja para que no se quede atrás. ¿Por qué no hacer lo mismo con los que no pueden terminar un examen a tiempo? ¿Por qué no buscar vías para ayudarlos? ¿Por qué no nivelar el terreno para que las ventajas que otros traen de sus hogares no se conviertan en barreras educacionales para los niños menos favorecidos? ¿Por qué hacer que los estudiantes con problemas accedan y demuestren su conocimiento por vías alternativas y que toda la clase prospere al unísono, como un jardín pleno donde no hay flores marchitas?

Si queremos construir un mundo más justo, sociedades más democráticas y participativas y donde los privilegios no terminen perpetuándose en un grupo o en una casta de afortunados —y donde cada hombre y mujer tenga la posibilidad de alcanzar su máximo potencial humano— la labor debe empezar en las escuelas. No es cosa de tratar a todos los estudiantes por igual, porque esa “igualdad” no se traduce en justicia social. Equidad es la palabra de orden.

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Breve biografía del cartel cubano


Lo primero fue la creación de una institución cubana dedicada al cine (Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, ICAIC, La Habana, 1960), luego el lobby de su sede para exhibir carteles en techo y paredes y, por último, galerías en las cuales se los muestra regularmente. Durante todo este tiempo y por toda la Isla, en casas u oficinas, han sido considerados una expresión artística para el disfrute cotidiano. Han obtenido innumerables premios y desde hace más de cincuenta años se pueden ver en Cuba y en el extranjero.

Forman parte de colecciones privadas y estatales, museos, y se reproducen en publicaciones como ejemplos de buen diseño. Irrumpieron en la segunda mitad del siglo XX en calles y avenidas cubanas y en espacios de las antiguas vallas publicitarias. En la capital se fabricaron estructuras de metal, las conocidas popularmente como paragüitas, para colocar varios de ellos en aceras. Los lobbies de las salas de cine en Cuba los acogieron de manera permanente. Cambiaron la visualidad urbana y sentaron base para afrontar la promoción cinematográfica, política y cultural. En 2017 fueron inscritos en el Registro Nacional del Programa Memoria del Mundo y en el Registro de Memoria del Mundo de América Latina y El Caribe, ambas concedidas por la UNESCO. En 2018 les fue otorgada la condición de Patrimonio Cultural de la Nación Cubana.

ICAIC Décimo Aniversario, Alfredo Rostgaard, 1969
ICAIC Décimo Aniversario, Alfredo Rostgaard, 1969

Desde los primeros años sesenta, Los carteles del ICAIC, como fueron conocidos realmente (más allá de los carteles políticos y otros para campañas sociales e instituciones nacionales), promocionaron los nuevos filmes cubanos y de otras cinematografías poco conocidas en Cuba. Se diseñaron para eventos cinematográficos de todo tipo: muestras, semanas de cine, homenajes. Portadores de nuevas imágenes, los carteles aparecieron por todas partes y, de golpe, incitaron al público a decodificar mensajes diferentes y contribuir a lograr mejores espectadores, más inteligentes y con mejor gusto estético.

Responsables de esta nueva experiencia fueron los ya emblemáticos diseñadores: Eduardo Muñoz Bachs, Antonio Fernández Reboiro, Antonio Pérez (Ñiko), Alfredo Rostgaard, Rafael Morante, René Azcuy, y muchos otros que fueron incorporándose a tan fascinante tarea cultural, atrapados por esa magia de textos, formas y colores que significaba el desafío de hacer carteles para cine.

Conjuntamente con los diseñadores, a los operarios del taller donde se imprimían les corresponde el mérito de resolver numerosos problemas técnicos mediante la artesanal serigrafía que les aportó un sello distintivo determinado por las texturas, los colores planos y la pericia en el calado. Esos carteles resultaron eficaces desde el punto de vista comunicativo, no solo para el público al cual estaban destinados sino que llegaron a convertirse en temas de artículos y ensayos de especialistas cubanos y extranjeros.

Diseño: Muñoz Bach.
Diseño: Muñoz Bach.

En el año 1970 se publicó el libro The Art of de Revolution, de Dugald Stemer y Susan Sontag, con un importante ensayo de esta última a propósito de los carteles producidos en aquellos primeros diez años, en el que distingue entre todos los carteles producidos en el ICAIC. Los diseñadores de esta institución diferenciaron su trabajo gracias a la libertad con la que asumieron el acto de creación sin restricciones, y a las apropiaciones artísticas provenientes de cualquier latitud. No tuvieron reparos en asumir corrientes estéticas de moda e insertar cualquier elemento expresivo que les resultara útil para la trasmisión de sus mensajes gráficos. Es así como pueden observarse ilustraciones, fotografías, papeles recortados, viñetas antiguas y modernas y un cuidadoso y audaz estilo compositivo.

En 1979 una mega exposición de carteles en el Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, para conmemorar el vigésimo aniversario de la fundación del ICAIC, y sentido homenaje a Saúl Yelín (gestor y promotor de la gráfica cinematográfica, fallecido en 1977), permitió exhibir 1000 carteles cubanos de cine para disfrute del público y de especialistas: con ello quedó demostrada la trascendencia de los carteles producidos en solo dos décadas de trabajo.

La historia oficial, Nelson Ponce, 2017
La historia oficial, Nelson Ponce, 2017
Sur, Michelle Miyares Hollands, 2017
Sur, Michelle Miyares Hollands, 2017

Desde comienzo de los años ochenta, sin embargo, aparecieron ciertos síntomas que anunciaban una crisis económica nacional cuyas consecuencias se manifestaron en una marcada disminución en la exhibición de filmes extranjeros en las salas cinematográficas cubanas. Por ello, la producción de carteles quedó destinada solo para la promoción del cine nacional. Se pudo observar, en casi tan exigua producción, señales de agotamiento creativo.

Tal crisis trató de ser remediada, en alguna medida, durante la siguiente década con la participación de nuevos diseñadores decididos a colaborar e intentar dar continuidad a la prestigiosa gráfica ICAIC: Eduardo Marín, Vladimir de León, Manuel Marcel, Fabián Muñoz y Ernesto Ferrand, por ejemplo, más otros que a partir de 1999 y hasta el presente continúan en ese empeño por realizar carteles para filmes cubanos y cualquier evento cinematográfico. Son ellos: Nelson Ponce, Giselle Monzón, Raúl Valdés (RAUPA), Michelle Miyares Hollands, Claudio Sotolongo, entre otros, quienes trabajan a partir de los nuevos programas de computación y digitalización diseñando carteles para ser impresos en serigrafía. Los anima el hecho de competir en buena lid con esa historia y aquellos diseñadores que, en el pasado, dejaron una impronta legítima y constituyen hoy referentes obligados.

Happy Together / Felices juntos

En 2016, Yumey Besú crea el proyecto CartelON. Gráfica Cubana, programa de fomento para el diseño serigráfico en Cuba, el cual ha generado concursos de carteles y tiene entre sus objetivos dar continuidad a la tradición del cartel cultural producido en esta técnica en Cuba. Este proyecto gestiona, además, la impresión y montaje de sus exposiciones. Desde ese año genera obras de alto valor estético y posibilita el continuo descubrimiento de nuevos talentos.

Diseño: Ponce.
Diseño: Nelson Ponce.

Su primer trabajo consistió en realizar el Concurso de carteles por el 30 aniversario de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de Cuba (EICTV), y continuó con otros proyectos tales como: Guernica, 80 años; Clásicos restaurados del cine latinoamericano; Artes de Cuba: de la Isla para el mundo (carteles exhibidos luego en el Kennedy Center, Washington, 2018), y Centenario de Ingmar Bergman. En proceso de producción se encuentran carteles para la muestra Clásicos restaurados del cine europeo, la cual será expuesta en el Festival de Cine de La Habana en su 40ª edición (2018). CartelON representa una alternativa favorable para el desarrollo del diseño de carteles en la Isla y la posibilidad de reconocer la validez de nuestra gráfica emergente.

 

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40 Festival de La Habana: Guía del cinéfilo (II)


Cartelera 8 y 9 de diciembre

Un documental forense para Whitney Houston

Whitney (EUA-Reino Unido, 2018, Kevin Macdonald)

 

Whitney persiste en el interés por esa figura acaso olvidada que es Whitney Houston, una de las voces inolvidables de la adolescencia de mi generación y que, como tantas, se apagó demasiado pronto. Su historia es parecida a la de otras figuras que acabaron consumidas por su propio éxito, y contarla permite volver a desplegar el instrumental moralizante del fatum ascenso-caída que mucho hemos visto.

Dije “persiste” antes, porque en 2017 apareció la primera gran aproximación documental a su figura a través de Whitney: Can I Be Me (EUA, 2017, Nick Broomfield, Rudi Dolezal). Apenas tres años después de su muerte, la curiosidad por su vida no parece decaer. Como tampoco el auge de este subgénero documental sobre celebridades que suele optar por escarbar en la biografía de figuras malhadadas, de vida conflictiva. Nuestro amor por los héroes trágicos es infinito.

Esta corriente alcanzó su cénit con el estupendo Amy (Reino Unido, 2015, Asif Kapadia), de los mejores en su género. Kapadia demostró cómo podía reconstruirse el itinerario biográfico de alguien como Amy Winehouse a través de las trazas que la cultura de la sobrexposición audiovisual del presente proveen, y produjo un documental de archivo que penetró el área más oscura de la inocencia perdida de otra intérprete consumida por las drogas.

Amy probó además que la corriente de que hablo es muy redituable. Hizo más de 20 millones de dólares en taquilla (sigue siendo el documental más taquillero del cine británico), algo que aguza siempre el olfato de la cultura del éxito que habitamos.

"Whitney" (2018).
“Whitney” (2018).

Muchas de estas piezas recurren a un modelo dramático semejante: el de la tara freudiana. (No sé si esto lo inventó Milos Forman en su célebre Amadeus o Kafka en su carta al padre, pero me encanta culpar al inventor del sicoanálisis, a quien se le achaca tan a menudo la invención de las patologías que estudió). Tanto Ronaldo (Reino Unido, 2015, Anthony Wonke), Messi (España, 2014, Alex de la Iglesia) como Kurt Cobain: Montage of Heck (EUA, 2015, Brett Morgen), por mencionar pocos, encuentran algo escondido en la biografía de su personaje, un asunto remoto, que funcionaría como detonante de los traumas de la adultez.

En Cristiano Ronaldo descubren el doloroso anhelo de reconocimiento paterno; en Cobain, la rebelión contra el mundo inane y conformista donde le tocó crecer, además del divorcio de sus padres; en Messi, la figura perdida de su abuelita, a quien dedica cada gol apuntando al cielo… En Whitney, aunque pudiera resultar redundante, la excavación sicoanalítica encuentra cadáveres… que no huelen bien.

A diferencia de algunos de los ejemplos anteriores, Whitney cuenta con la inestimable contribución testimonial de amigos y familiares de la Houston. Entre ellos, el músico y esposo Bobby Brown, a quien los tabloides inculparon siempre por hacer caer a esa pobre oveja descarriada, que lo perdió todo tratando de ser feliz en un matrimonio sin futuro.

Pero, no contentos con ese veredicto fácil, con un malo así de simple, los realizadores excavan más profundo. Y encuentran, entre otras máculas familiares, que Whitney fue abusada sexualmente por una de sus tías, que tuvo una relación lésbica y una especie de confusión de identidad sexual… en fin, que Freud sigue teniendo la culpa, cuando decía que la puja entre Eros y Thanatos nos define.

En una película de más de dos horas, como es Whitney, el manoseo de esas cuestiones ocupa casi del todo la segunda hora completa. La carrera musical de la Houston es, en buena medida, un ruido de fondo que ameniza la estampa general. Acabamos teniendo un nuevo documento de la celebrity culture donde la figura del icono trágico ocupa un merecido puesto.

Esta obsesión forense con las oscuras catacumbas de la existencia de los sujetos públicos, además de confirmar nuestra inclinación hacia el costado morboso de las cosas, dibuja lo que somos como entorno cultural. Si el cine documental es un ámbito de producción de sentido donde la negociación de lo visible ocupa un puesto central, esta insistencia en arrojar luz sobre aquello que debería permanecer oculto, habla más de qué preferimos mirar y qué deseamos saber, que del sujeto examinado mismo.

La obsesión con lo privado es ya una patología universal omnipresente, que ha convertido la noción de la vigilancia en uno de los temas centrales de la cultura, los medios e, incluso, del sentido común.

Nada de lo que digo debe tomarse como desaliento para ver y apreciar Whitney. Sé que todos mis reparos no han hecho más que alimentar la avidez.

De hecho, ya que de morbo hablamos, estoy esperando un documental forense que sé acabará por aparecer cuando se abran los siete candados que ocultan la verdad de una figura trágica de la cultura occidental como ha habido pocas: Michael Jackson. Cuando lo estrenen, estaré en primera fila.

Pero si algo invaluable tiene esta clase de pieza es hacernos recordar que hace unos años hubo una voz como el cristal que nos hizo felices y nos puso a bailar o a enamorarnos. Después de ver Whitney, desempolvé las canciones de la Houston y escribo mi reseña con su alegría infantil danzando en los oídos. Lo demás es cháchara.

"Whitney" (2018).
“Whitney” (2018).

Del valor de la palabra en un mundo sin valor

El papa Francisco. Un hombre de palabra (Italia, Suiza, Alemania, Francia, 2018, Win Wenders)

 

Win Wenders sabe que hay cosas urgentes por expresar, por dejar dichas a sus contemporáneos. Y en este momento de su carrera usa a interlocutores estupendos para hacerlo. Primero fue el fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado, en La sal de la tierra (2014, codirigido con Juliano Ribeiro Salgado), y ahora Jorge Mario Bergoglio, el sumo pontíficie de la Iglesia Católica, el primero nacido en América y el segundo no europeo.

El simbolismo de esa investidura no debió escapársele a Wenders a la hora de decidir acercarse a este hombre, cuya asunción estuvo marcada por la elección del nombre de Francisco para ejercer su pontificado. Ello, en honor a San Francisco de Asís, el santo italiano que en el siglo XIII fundara la Orden Franciscana. Un hombre cuya vida estuvo consagrada a los pobres.

Esta idea acaso anacrónica para el mundo de hoy, enciende la llama que inspira este documental. Wenders tiene por eje de su mirada el ejercicio de la humildad y la entrega por los otros que hacen de Francisco un papa que ha sacudido tanto la estructura elitista del catolicismo como la política internacional.

El anacronismo que menciono tiene que ver con las ideas y sentimientos que invoca Francisco y que Wenders ilustra profusamente. No estamos ante una pieza que mira desde la sospecha a su personaje, sino que lo aúpa, ama y respeta con intensidad. Ello no evita que se le hagan preguntas difíciles, pero está claro que El papa Francisco. Un hombre de palabra funciona como un relato moral, pero de una didáctica brillante.

"El papa Francisco. Un hombre de palabra".
“El papa Francisco. Un hombre de palabra”.

Lo que descubre Wenders al poner la cámara ante Bergoglio es que usa términos como verdad, amor, bondad, humildad, sacrificio por los demás, sin la costra de hipocresía con que su abuso por las distintas facciones de ambos espectros ideológicos las han desgastado a través del siglo XX y hasta hoy. Lo que descubre es que, en un universo de falta de creencia, su personaje cree.

Y esa creencia empieza por la palabra. Por creer en el significado recto de esos términos. Y por confiar en que pueden infundir, provocar, inspirar a quien escucha, a creer que las cosas pueden ir a mejor. Esto, que parece tan obvio, no lo es. Basta con encender el televisor y ver a alfeñiques morales invocar valores que no representan para darse cuenta de que estamos faltos de gente que predique con el ejemplo. Eso, resalto, es el valor central de este documental.

Estamos ante una pieza de no ficción que reclama otra vez el valor del estar allí que fundó la tradición del género en el cine. Wenders viaja con Francisco a dondequiera que lo dirige su ansia por aliviar y consolar. No hace una biografía, no se interesa tanto por el sujeto privado como por la luz que arroja sobre los espacios donde ejerce. Desde el Congreso de Estados Unidos de América hasta los campamentos de desplazados árabes en los márgenes de la civilizada Europa.

Por tanto, el valor de contar esta historia descansa en mostrar el sentido de la acción de un hombre que decide sentir el dolor de otros. Que invoca el concierto y la comprensión, que recurre a valores simples y fundamentales para vivir en armonía.

"El papa Francisco. Un hombre de palabra".
“El papa Francisco. Un hombre de palabra”.

Pero, ¿tienen sentido hoy las palabras? ¿Pueden provocar acciones y motivar la mutación de las conciencias, el cambio de actitud? “Incluso la verdad es hoy una especie en riesgo”, advierte Wenders en un momento de la película.

Una debilidad está en hacer la reconstrucción del relato paralelo de San Francisco como alegoría que inicia y cierra el ciclo narrativo en Asís, su pueblo. Ello resulta un episodio demasiado docente para un filme que quiere mirar al dolor y a la esperanza muy de cerca.

Pero esa misma necesidad de hacernos ver es la que mueve a esta película más allá de su forma y efecto hacia el continente de la introspección: partiendo de Francisco, el personaje central, El papa Francisco. Un hombre de palabra busca que nos preguntemos precisamente si las palabras todavía tienen sentido, si abogar por la bondad y la belleza es útil por sí mismo en un mundo que no cree en ninguna de las dos, o si una película puede hacernos ascender hacia las cuestiones esenciales del presente sin efectos, sin alardes, sin altisonancias.

Si en el mundo de hoy se insiste en condenar la credulidad humana es porque esa cualidad es manipulada por quienes no saben cumplirle. Que creamos en el mañana luminoso, en conceptos como justicia o fraternidad, no indica que seamos tontos, sino que somos humanos. Allá quienes las usan como consigna hueca de la que sacar provecho. Si nos siguen inspirando esas palabras, es porque no acabamos de volvernos zombis. Buscando palabras e imágenes que inspiren, la gente vuelve a los cines por estos días. Yo vuelvo a la cuartilla vacía y comienzo una vez más la faena.

40 Festival de La Habana: Guía del cinéfilo (I)

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¿Es la marihuana la solución para el metro de Nueva York?


Además de entretener a la gente o de sus efectos curativos, la marihuana pudiera tener otra virtud: resolver el problema del metro de Nueva York.

Hace años que las autoridades municipales de la Gran Manzana vienen quejándose de un viejo problema. El metro de la ciudad padece recurrentes averías, retrasos, sobresaturación y está lleno de barreras arquitectónicas. Todo eso, en una ciudad de 8,6 millones de habitantes y que el año pasado recibió a 68,2 millones de visitantes: un nuevo récord en su historia.

El asunto es que las arcas municipales y las estatales no tienen fondos suficientes para renovar el sistema del metro que en 2017 desplazó a 1,727 millones de pasajeros a lo largo de sus 232 millas de carriles, distribuidos por 36 rutas que sirven 427 estaciones. Es el mayor sistema de metro en el mundo en términos absolutos, según cifras de la entidad que lo opera, el New York City Transit.

Foto: Pxhere.
Foto: Pxhere.

El alcalde de la urbe viene alertando repetidamente sobre el peligro. “Nuestro sistema está muy deteriorado. En algunas áreas ya ni vale la pena hacer reparaciones, hay que construir de nuevo y prepararlo para el futuro porque todas las previsiones indican lo mismo, en las próximas décadas la población se va a disparar”, ha dicho Bill de Blasio, en una reunión con políticos, funcionarios municipales y estatales. El metro comenzó a ser construido en 1904.

Aunque la situación crítica es palpable hace varios años, las iniciativas para reparar el sistema están empantanadas por múltiples disputas entre los responsables porque nadie quiere asumir la obra por sí solo.

El director del Metro de Nueva York, Andy Byford, es un veterano en la administración de sistemas de transporte público. Hace menos de un año dejó el metro de Toronto, Canadá, para asumir la responsabilidad en la Gran Manzana y trajo anotada la cifra necesaria para reparar el metro de la ciudad. Se necesitan por lo menos 40,000 millones de dólares.

Foto: Pxhere.
Foto: Pxhere.

Legalmente el metro de Nueva York es propiedad del estado. Pero el gobernador Andrew Cuomo, cree que el costo de las reparaciones también debe ser asumido por la ciudad que, en definitiva, es el beneficiario principal. En eso Blasio y Cuomo están de acuerdo. El tema es qué porcentaje le toca a cada uno porque el alcalde se queja de que tiene otras necesidades que atender y la asamblea municipal no quiere pagarlo todo.

El presupuesto de la ciudad para el 2019 está pautado para 88,900 millones de dólares y es usado principalmente por los servicios sociales, administración de viviendas públicas, la recogida de basura y reparación de calles. No puede más porque la ciudad también se encuentra enfrascada en una gigantesca obra de reparación y mantenimiento del acueducto.

Foto: Pxhere.
Foto: Pxhere.

La María al rescate

Un grupo de legisladores estatales se le ha ocurrido una solución innovadora: legalizar el consumo de marihuana. Nueva York se uniría así a los 11 estados donde el consumo recreativo de la cannabis es legal. La idea de los neoyorquinos es apostar en la popularidad de la marihuana entre los nativos y turistas de modo que se logre recaudar millones en impuestos al consumo los fondos necesarios para dedicar enteramente a la reparación del metro.

“En tanto que funcionarios electos, el mayor problema que escuchamos es la situación del metro. Unir estas dos cosas [la crisis del metro y la marihuana] tendría un gran impacto y un enorme potencial transformador”, ha dicho al The New York Times el portavoz del consejo municipal de Nueva York, Carey Johnson.

Un estudio de la autoridades sanitarias de la Gran Manzana revelado en junio ha revelado que el mercado neoyorquino de marihuana tiene un potencial anual que ronda los de 3,500 millones de dólares. Legalizarlo pudiera generar unos 670 millones.

Foto: Pxhere.
Foto: Pxhere.

Aunque lograr por esta vía todo lo necesario para reparar el metro tardaría más de una década los fondos pudieran ser negociados con préstamos bancarios amparados en bonos de la ciudad. Además, dicen los defensores de la idea, no sin ironía, que al menos el consumo libre de la marihuana en Nueva York pudiera aplacar la ira de los neoyorquinos que usan el metro regularmente y a lo mejor ni se daban cuenta del problema y la pasarían bien. “A lo mejor la gente no se pone muy brava cuando el metro se retrasa”, según Mitchell L. Moss, especialista en transporte de la Universidad de Nueva York.

Las elecciones alteraron el escenario

La legalización de la marihuana en Nueva York es otra historia. Comenzando por Cuomo. Cuando la legalización comenzó a desplegarse por el país hace unos años, el gobernador dijo que nada de eso pasaría en su estado con el argumento de que el estupefaciente es “adictivo”.

Foto: Pxhere.
Foto: Pxhere.

Pero en los últimos meses ha flexibilizado su postura porque cuando New Jersey aprobó el libre consumo, se dio cuenta de que el estado vecino pudiera ser en un imán para los neoyorquinos que acudirían allí a gastar su dinero. Tan fácil como cruzar el río Hudson. Las autoridades de New Jersey tendrían más ingresos fiscales y la policía de la Gran Manzana no tiene forma de controlar el ingreso a Nueva York a través de los cuatro puentes y tres túneles que conectan la ciudad con el estado vecino.

Además, las elecciones de noviembre último alteraron completamente el senado y la Cámara de Representantes de Nueva York. Ahora los demócratas tienen la mayoría y la legalización de la marihuana tiene buenas posibilidades de ser aprobada. Cuomo dijo al The New York Times que la legislación apropiada será presentada el año que viene cuando el nuevo parlamento estatal comience a funcionar en enero. Los republicanos no van a poder hacer nada, excepto aprovechar la ola y, quizá, adherirse al consumo.

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La última mujer | OnCuba News


La obra Melodrama, de la serie Esto es cualquier cosa menos teatro, fue presentada por los artistas jorge & larry durante varios momentos entre 2017 y 2018.[1] A través de ella son develadas ante el público una serie de íntimas conversaciones entre dos heroínas imaginarias de la lucha en la Sierra Maestra: Nilsa Palomares y Esther de los Desamparados. Tales diálogos, intensos, conmovedores, tienen como marco temporal los años de la Revolución, y como sustento una intensa, idílica relación –que transita magistralmente entre pasado y presente– con algunos intelectuales malditos que desafiaron los preceptos de la construcción ideológica imperante.

El manejo del tiempo será una de las más notables condiciones sobre la que se sostienen todas las performances. Este es subvertido de diversas maneras: la aparición de una vajilla de porcelana, por ejemplo, provoca una reacción de extrañamiento que trastoca la pertinencia de todo el contexto, pues el objeto resulta algo imposible en este emplazamiento que ha sido construido a manera de site-specific, traído desde el pasado.

En el Segundo Frente

Los encuentros entre Nilsa y Esther quedan finalmente interrumpidos por la muerte de ambas. Son muertes distintas: A Nilsa se la ha llevado, de manera fulminante, un cáncer de pulmón. La partida de Esther se presenta, en cambio, más oscura. Existe un rumor latente  de falacia, tras la declaración de su causa: infarto. Aunque así ha quedado estampado en el certificado de defunción, porque siempre hay una mano complaciente en todos los mundos para enmendar los desaguisados de la historia, lo que escapa de las expectativas de la narración oficial.

Una vida correcta debe tener una muerte correcta, dictan las reglas.

(…) Death’s a sad Bone; bruised, you’d say

and yet she waits for me, year after year,

to so delicately undo an old wound,

to empty my breath from its bad prison. (…)

–ripostaría Anne Sexton  ante esta lógica lapidaria.

Con la pérdida de Nilsa y Esther, no solo han muerto dos mujeres de épica trayectoria. Tras ellas se esfuma lo más caro de la sensibilidad de una época, digamos que se extingue el lado humano de un proceso histórico caracterizado por su extrema severidad. De igual forma corren el riesgo de morir algunos fantasmas que encontraron refugio en sus corazones, donde las prohibiciones no tenían acceso.

Porque, incluso ahora, en que no hay furia de diversionismo ideológico, el Adiós felicidad de la villaclareña Ela O´Farrill podría llegar a ser tan subversivo…

Las muertes de Nilsa y Esther pudieron provocar un fade out definitivo en el que se resolvería la trama de Melodrama. Pero la voluntad de los autores no lo quiso así. Como obra procesual, encontraría un epílogo contundente en la figura de Celia Palomares, la última mujer de esta historia, quien –como una némesis implacable– llegó desde muy lejos para llorar la muerte de su hermana Nilsa, para pedir cuentas por el infarto de su amiga Esther. Para ponerle la tapa al pomo.

En el alma de Celia, las piedras pómez, que habían consagrado algunas de las escenas, no son recuerdos hermosos de un amigo perdido, sino más bien recordatorios de ciertos estudios sicológicos sobre el poder, o montañitas de cenizas de seres sin sombra, que, en definitiva, viene a ser casi lo mismo.

Todos los referentes, encapsulados en forma de recuerdos, que Nilsa y Esther manejaron con tanta devoción desde el amor, la depresión o la angustia, se asumirán ahora por este nuevo personaje con irreverencia, en registros que van de la racionalidad más absoluta hasta el estallido de ira.

Para Celia, a quien aún le importan los libros desaparecidos de la biblioteca de Esther, no es suficiente esta tribuna de galería en la que ambas amigas compartieron tantas dudas existenciales. Celia Palomares exige la plaza pública. Ella piensa dar guerra con centella.

Después de haber sostenido contra su pecho el tambor del gato de pelea, la última mujer sale de la galería, cruza la calle decidida y se fusiona en una misma emoción con el espectáculo del Ten Cents. Acostada, acercando la oreja al piso, puede percibir el retumbar de lo que viene. Se manifiesta con una cacerolada enérgica y silenciosa que conmueve la conciencia de todos los presentes. Dominando sobre todos estos sonidos que (solo) imaginamos, se alza la voz de la activista Miley Cyrus. El grupo de vivos y el grupo de muertos se fusionan, se expanden… proliferan

(…)So, Karen don’t be sad
They’re just a bunch of fools
And you can make them powerless
Don’t let them make the rules
So, Karen don’t be sad
You know the truth is true(…)

Fragilidad humana, mito. Romper vajilla. Recitar poesía. Dar una cacerolada y declamar una parrafada de odio-amor para un censor. Bailar con Miley Cyrus. Caer y volver a levantarse. Arrebato, gozo y lloradera.

Ya no estamos en el Segundo Frente.

Foto: Abel Carmenate.
Foto: Abel Carmenate.

Existe un consenso creciente sobre la necesidad de que los discursos del arte contemporáneo tomen partido sobre sus propias circunstancias sociales. Sin embargo, en muchas ocasiones, una vez que este es asimilado por los circuitos hegemónicos, la relación del arte con la política queda apresada en la misma trampa que al inicio se deseaba evitar: La real dimensión política se banaliza y la obra termina convirtiéndose en una pacífica pieza de museo.

En el contexto cubano, algunas excelentes piezas de arte político no lograron escapar de tal circunstancia, pero además, su necesaria función dialógica de cara hacia la sociedad se ha visto severamente limitada por la crudeza de la censura y por la voluntad institucional de promover un arte “correcto”.

Melodrama es una serie que mantiene una relación armónica con la institución. A la vez, rebasa sus límites, no se somete y resuelve eficazmente el problema de las –a menudo–  insalvables distancias entre la galería y el espacio público. Así, la acción consigue hacer uso simbólico de la plaza cívica y con este gesto, materializa una larga añoranza de nuestros discursos artísticos.

El hecho tiene especial importancia ya que ocurre en un momento histórico en que se imponen nuevas leyes y se manifiesta una resistencia encarnizada de las autoridades culturales al trabajo en espacios que se encuentren fuera de los centros legitimados para materializar la gestión cultural.

Al mismo tiempo en que constituye una de las obras de arte político más provocadoras que ha legado esta tendencia en los últimos años, la propuesta tiene su lado lúdico, digamos mejor, perverso e inasible. Detengámonos en la avalancha de recursos y pistas que son ofrecidos al espectador, la diversidad de registros dramáticos en que se desarrollan los diálogos y el peso de lo metafórico dentro de la trama. Tal complejidad la diferencia estéticamente de otras piezas de arte político recientes. Para enfrentarse a esta obra, el público tendrá que ser capaz de aprehender un número tan amplio de referencias y significados –préstamos obtenidos desde todos los campos de la cultura– que difícilmente podría aspirarse, al primer intento, a una comprensión total de sus contenidos.

Al mismo tiempo, constituye una especie de clímax acerca de un fenómeno que ha tomado fuerza en la Cuba contemporánea: la alianza de las artes visuales con otras manifestaciones de la cultura como la literatura y las artes dramáticas. Melodrama se apoya extensamente en el trabajo de actrices (Yara Masiel, Chabely Díaz y Tamara Venereo recrean magistralmente estados de ánimo y memorias históricas y llevan el mayor peso de la acción); en la obra de grandes poetas cubanos tanto vivos como muertos (es inolvidable la presentación de Omar Pérez en la tercera entrega de Melodrama, y resaltan los versos de Nara Manzur, Legna Rodríguez, Pedro Marqués de Armas, Javier Marimón y muchos otros, en boca de los personajes); en la danza (la ejecución de Luis Carricaburu puede catalogarse como brillante); en la cancionística de varias épocas; así como en el diseño gráfico.

Como obra plástica, la acción de jorge & larry nos permite presenciar un ejemplo casi delirante de intertextualidad en nuestro arte: el texto dramático o espectacular, que nos atrapa desde la tribuna; el texto poético, que contamina toda la acción y nos conmina desde la “acera de enfrente” y el texto escrito, que rodea toda la escena a manera de correlato, no se limitan a simples enmarcados formales.

Melodrama se sostiene en un complejo manejo del espacio y de los significantes, que quizá no tenga un precedente en nuestro medio y que necesita de algoritmos críticos novedosos, desprejuiciados, para su interpretación.

 

 

[1] La cronología de las performances ha sido: (1)  2017  Melodrama, de la serie Esto es cualquier cosa menos teatro, (durante el Havana Art Weekend). Facultad de Artes y Letras, La  Habana; (2) 2018  Melodrama (La cicatriz de Calixto), de la serie Esto es cualquier cosa menos teatro. Galería Servando, La Habana; (3) 2018  Melodrama. (Miley también es patria). De la serie Esto es cualquier cosa menos teatro. Galería Servando, La Habana.

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Orishas y Van Van entre los nominados por Cuba a los Grammy


Varios artistas cubanos fueron nominados a la 61ª edición de los premios Grammy, que se entregarán el próximo 10 de febrero de 2019, en el Staples Center de Los Angeles.

Dos de las formaciones más populares en la Isla figuran entre los candidatos al gramófono dorado: el grupo Orishas y la orquesta Los Van Van.

Los primeros aspiran al premio con su disco Gourmet, en la variopinta categoría de “Mejor álbum de rock, música urbana o alternativa latina”, en la que ya estuvieron nominados en 2002 y 2005. Para conseguir su primer Grammy deberán superar los discos Claroscura, de Aterciopelados; Coastcity, de Coast City; Encanto Tropical, de Monsieur Periné;  y Aztlán, de Zoé.

Orishas: “Es más fácil copiar McDonalds que un filet mignon”

Por su parte, los Van Van compiten con el álbum Legado en la categoría “Mejor álbum tropical latino”, en la que tiene como contrincantes a los fonogramas Pa’ mi gente, de Charlie Aponte;  Orquesta Akokán, de la agrupación homónima; Ponle actitud, de Felipe Peláez; y Anniversary, de la Spanish Harlem Orchestra.

La legendaria orquesta cubana, fundada por el desaparecido compositor y bajista Juan Formell, ya atesora un Grammy en el año 2000, gracias al álbum Llegó Van Van.

Otros músicos cubanos nominados son los jazzistas Elio Villafranca y Dafnis Prieto, ambos radicados en los Estados Unidos y cuyos discos aspiran a ser el mejor de latin jazz.

Villafranca fue reconocido por Cinque, un álbum doble que lanzó en mayo pasado, basado en la historia de Joseph Cinque, un esclavo que logró su libertad tras una rebelión a bordo del barco en el que viajaba. Mientras, Prieto aspira al lauro con Back to the Sunset, que ya estuvo nominado en 2018 al Grammy Latino.

Dafnis Prieto, un asteroide en la Gran Manzana

Por su parte, la cubanoamericana Camila Cabello, con varios galardones importantes este año, mereció las nominaciones en “Mejor interpretación pop en solitario” por “Havana Live” y en “Mejor álbum vocal pop” por su disco debut Camila.

La lista de los nominados a los Grammy 2019 la encabeza Kendrick Lamar, quien aspira a ocho gramáfonos, siete de ellos por la música de la película Black Panther.

Después de Lamar, el rapero canadiense Drake consiguió siete nominaciones. Pero pesar de ser competir por el premio a álbum del año, quedó sorprendentemente fuera de la categoría de mejor álbum de rap.

El colaborador frecuente de Drake, el productor Boi-1Da, obtuvo seis nominaciones al igual que Carlile, quien también tiene una mención en la categoría de American Roots.

Cardi B, Gaga, H.E.R., Morris, Gambino, el productor Sounwave y el ingeniero Mike Bozzi compiten en cinco categorías cada uno.

En las nominaciones para los Grammy 2019 las mujeres tienen protagonismo en las categorías principales. Seis de los ocho nominados a mejor nuevo artista son mujeres, incluyendo a H.E.R., Chloe x Halle, Dua Lipa, Margo Price, Bebe Rexha y Jorja Smith. La banda de rock Greta Van Fleet y el cantante country Luke Combs completan esa categoría.

Otro de los logros para las mujeres se dio en la categoría de productor no clásico del año, donde la compositora Linda Perry fue nominada. Es la séptima mujer que compite para el premio en su historia y la primera desde 2004.

Perry competirá con Pharrell Williams, Boi-1Da, Larry Klein y Kanye West, quien sólo tuvo esa nominación.

Taylor Swift, quien ha ganado en dos ocasiones el premio al álbum del año, también está nominada únicamente en una categoría. Su álbum reputation compite como mejor álbum pop vocal. Justin Timberlake, cuyo álbum Man of the Woods no tuvo buena recepción este año, consiguió una nominación por “Say Something”, su colaboración con Chris Stapleton.

Nominados a los Grammy 2019

Álbum del año: “Invasion of Privacy”, Cardi B; “By the Way, I Forgive You”, Brandi Carlile; “Scorpion”, Drake; “H.E.R.”, H.E.R.; “Beerbongs & Bentleys”, Post Malone; “Dirty Computer”, Janelle Monae; “Golden Hour”, Kacey Musgraves; “Black Panther: The Album, Music From and Inspired By”, Kendrick Lamar.

Kendrick Lamar. Foto Amy Harris / Invision / AP / Archivo.
Kendrick Lamar. Foto Amy Harris / Invision / AP / Archivo.

Grabación del año: “I Like It”, Cardi B, Bad Bunny y J Balvin; “The Joke”, Brandi Carlile; “This Is America”, Childish Gambino; “God’s Plan”, Drake; “Shallow”, Lady Gaga y Bradley Cooper; “All the Stars”, Kendrick Lamar y SZA; “Rockstar”, Post Malone y 21 Savage; “The Middle”, Zedd, Maren Morris y Grey.

Canción del año (premio a los compositores): “Boo’d Up”, Ella Mai, DJ Mustard, Larrance Dopson y Joelle James; “In My Blood”, Shawn Mendes, Teddy Geiger, Scott Harris y Geoffrey Warburton; “The Joke”, Brandi Carlile, Dave Cobb, Phil Hanseroth y Tim Hanseroth; “This Is America”, Childish Gambino y Ludwig Goransson; “God’s Plan”, Drake, Noah “40” Shebib, Boi-1Da, Daveon Jackson, Brock Korsan y Ron LaTour; “Shallow”, Lady Gaga, Mark Ronson, Anthony Rossomando y Andrew Wyatt; “All the Stars”, Kendrick Lamar, SZA, Al Shuckburgh, Mark Spears y Anthony Tiffith; “The Middle”, Zedd, Grey, Sarah Aarons, Jordan K. Johnson, Stefan Johnson y Marcus Lomax.

Mejor nuevo artista: Chloe x Halle; Luke Combs; Greta Van Fleet; H.E.R.; Dua Lipa; Margo Price; Bebe Rexha; Jorja Smith.

Mejor interpretación pop solista: “Colors”, Beck; “Havana (Live)”, Camila Cabello; “God Is A Woman”, Ariana Grande; “Joanne (Where Do You Think You’re Goin’?)”, Lady Gaga; “Better Now”, Post Malone.

Mejor interpretación pop dúo/grupo: “Fall In Line”, Christina Aguilera y Demi Lovato; “Don’t Go Breaking My Heart”, Backstreet Boys; “‘S Wonderful”, Tony Bennett y Diana Krall; “Shallow”, Lady Gaga y Bradley Cooper; “Girls Like You”, Maroon 5 y Cardi B; “Say Something”, Justin Timberlake y Chris Stapleton; “The Middle”, Zedd, Maren Morris y Grey.

Mejor álbum pop vocal: “Camila”, Camila Cabello; “Meaning of Life”, Kelly Clarkson; “Sweetener”, Ariana Grande; “Shawn Mendes”, Shawn Mendes; “Beautiful Trauma”, Pink; “Reputation”, Taylor Swift.

Mejor álbum pop vocal tradicional: “Love Is Here to Stay”, Tony Bennett y Diana Krall; “My Way”, Willie Nelson; “Nat “King” Cole & Me”, Gregory Porter; “Standards (Deluxe)”, Seal; “The Music…The Mem’ries…The Magic!”, Barbra Streisand.

Mejor álbum dance/electrónico: “Singularity”, Jon Hopkins; “Woman Worldwide”, Justice; “Treehouse”, Sofi Tukker; “Oil of Every Pearl’s Un-Insides”, SOPHIE; “Lune Rouge”, TOKiMONSTA.

Mejor álbum de rock: “Rainier Fog”, Alice In Chains; “Mania”, Fall Out Boy; “Prequelle”, Ghost; “From the Fires”, Greta Van Fleet; “Pacific Daydream”, Weezer.

Mejor álbum de música alternativa: “Tranquility Base Hotel + Casino”, Arctic Monkeys; “Colors”, Beck; “Utopia”, Bjork; “American Utopia”, David Byrne; “Masseduction”, St. Vincent.

Mejor álbum urbano contemporáneo: “Everything Is Love”, The Carters (Beyonce y Jay-Z); “The Kids Are Alright”, Chloe x Halle; “Chris Dave and the Drumhedz”, Chris Dave and The Drumhedz; “War & Leisure”, Miguel; “Ventriloquism”, Meshell Ndegeocello.

Mejor álbum de R&B: “Sex & Cigarettes”, Toni Braxton; “Good Thing”, Leon Bridges; “Honestly”, Lalah Hathaway; “H.E.R.”, H.E.R.; “Gumbo Unplugged (Live)”, PJ Morton.

Mejor álbum de rap: “Invasion of Privacy”, Cardi B; “Swimming”, Mac Miller; “Victory Lap”, Nipsey Hussle; “Daytona”, Pusha T; “Astroworld”, Travis Scott.

Mejor álbum country: “Unapologetically”, Kelsea Ballerini; “Port Saint Joe”, Brothers Osborne; “Girl Going Nowhere”, Ashley McBryde; “Golden Hour”, Kacey Musgraves; “From A Room: Volume 2”, Chris Stapleton.

Mejor álbum de pop latino: “Prometo”, Pablo Alborán; “Sincera”, Claudia Brant; “Musas (Un homenaje al folclore latinoamericano en manos de los Macorinos) Vol.2” Natalia Lafourcade; “2:00 AM”, Raquel Sofía; “Vives”, Carlos Vives.

Mejor álbum de rock, música urbana o alternativa latina: “Claroscura”, Aterciopelados; “Coastcity”, Coast City; “Encanto Tropical”, Monsieur Periné; “Gourmet”, Orishas; “Aztlán”, Zoé.

Mejor álbum de música regional mexicana, incluyendo tejana: “Primero soy mexicana”, Ángela Aguilar; “Mitad y mitad”, Calibre 50; “Totalmente Juan Gabriel Vol. II”, Aida Cuevas; “Cruzando Borders”, Los Texmaniacs; “Leyendas de mi pueblo”, Mariachi Sol de México de José Hernández; “¡México por siempre!”, Luis Miguel.

Mejor álbum tropical latino: “Pa’ mi gente”, Charlie Aponte; “Legado”, Formell y Los Van Van; “Orquesta Akokán”, Orquesta Akokán; “Ponle actitud”, Felipe Peláez; “Anniversary”, Spanish Harlem Orchestra.

Mejor álbum de latin jazz: “Heart of Brazil”, Eddie Daniels; “Black to the sunset”, Dafnis Prieto Big Band; “West Side Story Reimagined”, Bobby Sanabria Multiverse Big Band; “Cinque”, Elio Villa Franca; “Yo soy la tradición” Miguel Zenón featuring Spektral Quartet.

Mejor álbum de jazz vocal: “My Mood Is You”, Freddy Cole; “The Questions”, Kurt Elling; “The Subject Tonight Is Love”, Kate McGarry con Keith Ganz y Gary Versace; “If You Really Want”, Raul Midon con The Metropole Orkest dirigida por Vince Mendoza; “The Window”, Cecile McLorin Salvant.

Mejor álbum de jazz instrumental: “Diamond Cut”, Tia Fuller; “Live In Europe”, Fred Hersch Trio; “Seymour Reads The Constitution!”, Brad Mehldau Trio; “Still Dreaming”, Joshua Redman, Ron Miles, Scott Colley y Brian Blade; “Emanon”, The Wayne Shorter Quartet.

Mejor banda sonora: “Call Me By Your Name”; “Deadpool 2”; “The Greatest Showman”; “Lady Bird”; “Stranger Things”.

Productor del año, no clásico: Boi-1da; Larry Klein; Linda Perry; Kanye West; Pharrell Williams.

Mejor video musical: “Apes–t”, The Carters; “This Is America”, Childish Gambino; “I’m Not Racist”, Joyner Lucas; “PYNK”, Janelle Monae; “MUMBO JUMBO”, Tierra Whack.

Mejor video musical versión larga: “Life In 12 Bars”, Eric Clapton; “Whitney”, (Whitney Houston); “Quincy”, Quincy Jones; “Itzhak”, Itzhak Perlman; “The King”, (Elvis Presley).

AP / OnCuba

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Entre Vice y Roma anda el juego: los nominados a los Globos de Oro 2019


Vice, dirigida y escrita por Adam McKay; Green Book, de Peter Farrelly y Roma, de Alfonso Cuarón son las favoritas para los Globos de Oro 2019. Los premios se entregan el próximo 6 de enero en el hotel Beverly Hilton de Los Ángeles (EE.UU.)

Las películas nominadas, a la edición número 76, fueron anunciadas por la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA). Este galardón es considerado la antesala de los premios Oscar, debido a que sus postulaciones y premiados suelen coincidir con los lauros más esperados del año en el cine de EE.UU.

Vice, con seis nominaciones, gira en torno a la figura del exvicepredidente de Estados Unidos Dick Cheney.

Green Book, The Favourite, y A Star is Born obtuvieron cinco candidaturas cada una.

El filme mexicano Roma, de Alfonso Cuarón, es una de las más aclamadas por la crítica este año. La cinta ganó el León de Oro en Venecia y obtuvo el premio a mejor película de la American Film Institute (AFI).

Roma, estará en cartelera durante los días del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.

En televisión, la serie con mayor número de nominaciones es American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace, de FX.

Los nominados son:

Mejor película de drama:

Infiltrado en el KKKlan

Black Panther

Bohemian Rhapsody

El blues de Beale Street

Ha nacido una estrella

Rami Malek en una escena de "Bohemian Rhapsody". (Alex Bailey/Twentieth Century Fox vía AP)
Rami Malek en una escena de “Bohemian Rhapsody”. (Alex Bailey/Twentieth Century Fox vía AP)

Mejor película de comedia o musical:

Crazy Rich Asians

La favorita

Green Book

El regreso de Mary Poppins

Vice

 

Mejor actriz de drama:

Glenn Close – La buena esposa

Lady Gaga – Ha nacido una estrella

Nicole Kidman – Destroyer

Melissa McCarthy – Can You Ever Forgive Me?

Rosamund Pike – A Private War

Bradley Cooper y Lady Gaga en una escena de "A Star is Born". (Neal Preston/Warner Bros. vía AP)
Bradley Cooper y Lady Gaga en una escena de “A Star is Born”. (Neal Preston/Warner Bros. vía AP)

Mejor actor de drama:

Bradley Cooper – Ha nacido una estrella

Willem Dafoe – Van Gogh, a las puertas de la eternidad

Lucas Hedges – Boy Erased

Rami Malek – Bohemian Rhapsody

John David Washington – Infiltrado en el KKKlan

 

Mejor actriz de comedia o musical:

Emily Blunt – El regreso de Mary Poppins

Olivia Colman – La favorita

Elsie Fisher – Eighth Grade

Charlize Theron – Tully

Constance Wu – Crazy Rich Asians

 

Mejor actor de comedia o musical:

Christian Bale – Vice

Lin-Manuel Miranda – El regreso de Mary Poppins

Viggo Mortensen – Green Book

Robert Redford – The Old Man and the Gun

John C. Reilly – Stan & Ollie

Olivia Colman en una escena de "The Favourite". (Atsushi Nishijima/Fox Searchlight Films vía AP)
Olivia Colman en una escena de “The Favourite”. (Atsushi Nishijima/Fox Searchlight Films vía AP)

Mejor actriz de reparto:

Amy Adams – Vice

Claire Foy – El primer hombre

Regina King – El blues de Beale Street

Emma Stone – La favorita

Rachel Weisz – La favorita

 

Mejor actor de reparto:

Mahershala Ali – Green Book

Timothée Chalamet – Beautiful Boy

Adam Driver – Infiltrado en el KKKlan

Richard E. Grant – Can You Ever Forgive Me?

Sam Rockwell – Vice

John David Washington en una escena de "BlacKkKlansman". (David Lee/Focus Features vía AP)
John David Washington en una escena de “BlacKkKlansman”. (David Lee/Focus Features vía AP)

Mejor director:

Bradley Cooper – Ha nacido una estrella

Alfonso Cuarón – Roma

Peter Farrelly – Green Book

Spike Lee – Infiltrado en el KKKlan

Adam McKay – Vice

 

Mejor película de animación:

Los increíbles 2

Isla de perros

Mirai

Ralph rompe Internet

Spider-Man: Un nuevo universo

En esta imagen difundida por Paramount Pictures, John Krasinski, a la izquierda, y Noah Jupe en una escena de "A Quiet Place". (Jonny Cournoyer/Paramount Pictures vía AP)
En esta imagen difundida por Paramount Pictures, John Krasinski, a la izquierda, y Noah Jupe en una escena de “A Quiet Place”. (Jonny Cournoyer/Paramount Pictures vía AP)

Mejor banda sonora:

Marco Beltrami – Un lugar tranquilo

Alexandre Desplat – Isla de perros

Ludwig Göransson – Black Panther

Justin Hurwitz – El primer hombre

Marc Shaiman – El regreso de Mary Poppins

 

Mejor película extranjera:

Capernaum (Líbano).

Girl (Bélgica).

Never Look Away (Alemania).

Roma (México).

Shoplifters (Japón).

La actriz Yalitza Aparicio, centro, en una escena de la película "Roma" de Alfonso Cuarón. (Carlos Somonte/Netflix via AP)
La actriz Yalitza Aparicio, centro, en una escena de la película “Roma” de Alfonso Cuarón. (Carlos Somonte/Netflix via AP)

Mejor canción original:

“All the Stars” – Black Panther

“Revelation” – Boy Erased

“Girl in the Movies” – Dumplin

“Shallow” – Ha nacido una estrella

“Requiem for a Private War” – A Private War

 

Mejor guion:

Alfonso Cuarón – Roma

Deborah Davis & Tony McNamara – La favorita

Barry Jenkins – El blues de Beale Street

Adam McKay – Vice

Brian Hayes Currie, Peter Farrelly & Nick Vallelonga – Green Book

En esta imagen difundida por Sony Pictures Classics, Glenn Close en una escena de “The Wife”. (Graeme Hunter/Sony Pictures Classics vía AP)

Mejor serie dramática de televisión:

The Americans

Bodyguard

Homecoming

Killing Eve

Pose

 

Mejor actriz de serie dramática:

Caitriona Balfe – Outlander

Elisabeth Moss – El cuento de la criada

Sandra Oh – Killing Eve

Julia Roberts – Homecoming

Keri Russell – The American

Julia Roberts en una escena de "Homecoming" en una imagen proporcionada por Amazon. "Homecoming" fue nominada a mejor serie de drama el 6 de diciembre de 2018. Roberts también fue nominada a mejor actriz en una serei de drama. La 76a entrega de los Globos de Oro se realizará el domingo 6 de enero. (Hilary B Gayle/Amazon via AP)
Julia Roberts en una escena de “Homecoming” en una imagen proporcionada por Amazon. “Homecoming” fue nominada a mejor serie de drama el 6 de diciembre de 2018. Roberts también fue nominada a mejor actriz en una serei de drama. La 76a entrega de los Globos de Oro se realizará el domingo 6 de enero. (Hilary B Gayle/Amazon via AP)

Mejor actor de serie dramática

Jason Bateman – Ozark

Stephan James – Homecoming

Richard Madden – Bodyguard

Billy Porter – Pose

Matthew Rhys – The Americans

 

Mejor serie de comedia o musical:

Barry

The Good Place

Kidding

El método Kominsky

La maravillosa Sra. Maisel

Jim Carrey en el papel de Jeff Pickles en una escena de la serie "Kidding".  (Erica Parise/Showtime via AP)
Jim Carrey en el papel de Jeff Pickles en una escena de la serie “Kidding”. (Erica Parise/Showtime via AP)

Mejor actriz de serie de comedia o musical:

Kristen Bell – The Good Place

Candice Bergen – Murphy Brown

Alison Brie – GLOW

Rachel Brosnahan – La maravillosa Sra. Maisel

Debra Messing – Will & Grace

 

Mejor actor de serie de comedia o musical:

Sacha Baron Cohen – Who is America?

Jim Carrey – Kidding

Michael Douglas – El método Kominsky

Donald Glover – Atlanta

Bill Hader – Barry

Antonio Banderas en una escena de "Genius: Picasso". (Dusan Martincek/National Geographic vía AP)
Antonio Banderas en una escena de “Genius: Picasso”. (Dusan Martincek/National Geographic vía AP)

Mejor serie limitada o película televisiva:

El alienista

American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace

Fuga en Dannemora

Heridas abiertas

A Very English Scandal

Mejor actriz de serie limitada o película televisiva:

Amy Adams – Heridas abiertas

Patricia Arquette – Fuga en Dannemora

Connie Britton – Dirty John

Laura Dern – The Tale

Regina King – Seven Seconds

 

Mejor actor de serie limitada o película televisiva:

Antonio Banderas – Genius: Picasso

Daniel Brühl – El alienista

Darren Criss – American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace

Benedict Cumerbatch – Patrick Melrose

Hugh Grant – A Very English Scandal

Edgar Ramírez como Gianni Versace y Penélope Cruz como Donatella Versace en una escena de "The Assassination of Gianni Versace: American Crime Story". (Ray Mickshaw/FX vía AP)
Edgar Ramírez como Gianni Versace y Penélope Cruz como Donatella Versace en una escena de “The Assassination of Gianni Versace: American Crime Story”. (Ray Mickshaw/FX vía AP)

Mejor actriz de reparto de una serie, serie limitada o película televisiva:

Álex Borstein – La maravillosa Sra. Maisel

Patricia Clarkson – Heridas abiertas

Penélope Cruz – American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace

Thandie Newton – Westworld

Yvonne Strahovski – El cuento de la criada

 

Mejor actor de reparto de una serie, serie limitada o película televisiva:

Alan Arkin – El método Kominsky

Kieran Culkin – Succession

Édgar Ramírez – American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace

Ben Whishaw – A Very English Scandal

Henry Winkler – Barry

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Fallecen dos ex Grandes Ligas venezolanos en accidente de tránsito


Los ex Grandes Ligas venezolanos Luis Valbuena y José Castillo fallecieron en un accidente de tránsito en una carretera del centro de Venezuela tras jugar en una partido de la liga local.

Valbuena, de 33 años, y Castillo, de 37 años, perecieron la madrugada del viernes al volcarse la camioneta en la que se trasladaban hacia la ciudad central de Barquisimeto, informaron los Cardenales de Lara, el equipo en el que militaban en el campeonato profesional.

Ambos beisbolistas salieron expedidos del vehículo tras el volcamiento y fallecieron en el lugar, dijo a la Associated Press, un funcionario policial que participó en el levantamiento del accidente y pidió no ser identificado.

Las autoridades no han dicho qué habría sucedido, aunque medios locales informaron que el incidente ocurrió cuando el chofer de la camioneta trató sin éxito de esquivar una piedra que habría sido colocada en la vía por presuntos delincuentes, y perdió el control de vehículo, que volcó. Los otros dos ocupantes de la camioneta sobrevivieron, entre ellos el antesalista de los Cardenales, Carlos Rivero, quien sufrió politraumatismos en el cuerpo y fue trasladado junto al chófer a un centro de salud de Barquisimeto.

“Estamos viviendo una horrible tragedia”, tuitearon los Cardenales al anunciar los decesos, que causaron conmoción en el país y numerosas reacciones de pesar en las redes sociales.

Veterano de 11 temporadas en las mayores, Valbuena bateó para .199 con nueve jonrones y 33 impulsadas en 96 juegos este año con los Angelinos de Los Ángeles, quienes le sacaron de su roster el 7 de agosto.

Luis Valbuena, quien falleció el 7 de diciembre de 2018 en un accidente de tránsito, posa en 2017 con el uniforme de los Angelinos de Los Ángeles. Foto: Chris Carlson / AP / Archivo.
Luis Valbuena, quien falleció el 7 de diciembre de 2018 en un accidente de tránsito, posa en 2017 con el uniforme de los Angelinos de Los Ángeles. Foto: Chris Carlson / AP / Archivo.

“Echaré de menos las conversaciones, la sonrisa, el amor genuino hacia sus compañeros, y, por supuesto, cómo soltaba los bates”, dijo el manager de los Astros de Houston, AJ Hinch, en un comunicado difundido por el equipo. “Fue una persona querida ya fuera con nuestro equipo o con el rival que teníamos enfrente en el terreno.

Valbuena bateó para .226 con 114 jonrones en 11 temporadas en las mayores con los Angelinos, Seattle, Cleveland, los Cachorros de Chicago y Houston.

“Luis siempre sonreía y era uno de los jugadores más felices en la pelota”, dijo el gerente general de los Astros Jeff Luhnow. “Alegraba a sus compañeros y a nuestros fanáticos. Ayudó a que nuestra franquicia diese un giro en 2015 y nos regaló muchos recuerdos que se atesoran”.

Castillo disputó cinco temporadas con Pittsburgh, San Francisco y Houston. Registró un promedio de .254 con 39 jonrones.


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Panorama de cine francés en el 40 Festival de Cine de La Habana


Estas son las cintas que podrás ver en el Festival de Cine de La Habana relacionadas con Francia. Aquí dejamos las fechas, hora y lugar donde se proyectarán. También una sinopsis por si eres de los amantes del cine francés.

La dernière folie de Claire Darling, Julie Bertuccelli  (Francia, Ficción, 94’, 2018)

Claire Darling ha decidido deshacerse de sus bienes y los pone a la venta en el jardín. Los vecinos llegan para curiosear y apropiarse de sus pertenencias, mientras cada objeto se hace eco de un recuerdo de su vida. En medio de esto, Marie, la hija a quien no ve desde hace varios años, regresa a la casa familiar para detener el excéntrico comportamiento de su madre.

Intérpretes: Catherine Deneuve, Chiara Mastroianni, Samir Guesmi, Laure Calamy, Alice Taglioni, Johan Leysen, Olivier Rabourdin.

Sábado 8/12, 10:30pm, Cine Yara

Domingo 9/12, 3:00pm, Cine Yara

The sisters brothers, Jacques Audiard (Estados Unidos, Francia, Rumanía, España, Ficción, 121’, 2018)

1850. Charlie y Eli Sisters viven en un mundo salvaje y hostil, en plena Fiebre del Oro. Tienen las manos manchadas de sangre, tanto de criminales como de personas inocentes. Charlie, el hermano pequeño, nació para matar. Eli, sin embargo, sueña con llevar una vida normal. Ambos son contratados por el Comodoro para encontrar y matar a Hermann Kermit Warm, un buscador de oro. De Oregón a California da comienzo una caza despiadada, un viaje iniciático que pondrá a prueba el demencial vínculo entre los dos hermanos.

Intérpretes: John C. Reilly, Joaquin Phoenix, Jake Gyllenhaal, Riz Ahmed, Rutger Hauer, Carole Kane, Rebecca Root.

Lunes 10/12, 10:30pm, Cine Yara

Martes 11/12, 3:00pm, Cine Yara

Insumisas, Fernando Pérez Valdés y Laura Cazador [Cuba, Suiza] (Ficción, 95’, 2018)

Con la actriz francesa Sylvie Testud

Reparto: Yeni Soria, Mario Guerra, Héctor Noas, Giselle González, Corina Mestre.

En la primavera de 1819, el doctor suizo Enrique Faber desembarca al este de Cuba. Sus convicciones antiesclavistas y su matrimonio con Juana de León, una mujer humilde a la que ha curado, desatan un drama de dimensiones insospechadas.

Lunes 10/12, 12:30m y 8:00pm, Cine Charles Chaplin

Miércoles 12/12, 10:00am y 5:30pm, Cine Yara

Fernando Pérez y la libertad “Insumisa”

Non Assistance, Frédéric Choffat (Francia, Suiza, Malta, Italia, Documental, 52’, 2016)

Desde 2011, miles de migrantes que huyen de las guerras intentan cruzar el mar Mediterráneo para llegar a Europa. Mientras los gobiernos criminalizan los flujos migratorios, los ciudadanos se organizan. Unos alquilan barcos para salvar a los náufragos, algunos los hospedan en tierra y otros acusan a los estados ante los tribunales por dejar sin asistencia a personas en peligro. Estos individuos, movidos por la determinación y el coraje, ofrecen una alternativa a la indiferencia general.

Martes 11/12, 5:30pm, Sala 2 – Multicine Infanta

L’homme fidèle, Louis Garrel (Francia, Ficción, 75’,  2018) Panorama Contemporáneo Internacional

Marianne abandona a Abel por Paul, su mejor amigo y padre del hijo que espera. Ocho años después, Paul fallece. Abel y Marianne vuelven a estar juntos, lo que provoca los celos tanto del hijo de Marianne, Joseph, como de la hermana de Paul, Eva, secretamente enamorada de Abel desde su infancia.

Intérpretes: Louis Garrel, Laetitia Casta, Lily-Rose Depp.

Miércoles 12/12, 10:30pm, Cine Riviera

Jueves 13/12, 12:30m, Cine Riviera

Doubles vies, Olivier Assayas  (Francia, Ficción, 107’, 2018)

Alain, un exitoso editor parisino que lucha por adaptarse a la revolución digital, tiene grandes dudas sobre el nuevo manuscrito de Léonard, uno de sus autores más antiguos, otra obra de autoficción que recicla su historia de amor con una celebridad menor. Selena, esposa de Alain y famosa actriz de teatro, opina lo contrario.

Intérpretes: Guillaume Canet, Juliette Binoche, Vincent Macaigne, Nora Hamzawi, Christa Théret, Pascal Greggory.

Jueves 13/12, 8:00pm, Cine Riviera

Viernes 14/12, 5:30pm, Cine Riviera

En guerre, Stéphane Brizé (Francia, Ficción, 113’, 2018) Panorama Contemporáneo Internacional

La fábrica Perrin Industrie, de 1 100 empleados, conocida en la industria automovilística y afiliada al grupo alemán Schäfer, firmó hace dos años un acuerdo para que sus trabajadores aceptaran un recorte salarial con el fin de salvar a la compañía. A cambio se prometía proteger sus puestos de trabajo durante al menos cinco años. Ahora, la compañía ha tomado la decisión de cerrar. Liderados por Eric Laurent, los trabajadores se niegan a aceptar la medida e intentan recuperar su trabajo.

Intérpretes: Vincent Lindon, Mélanie Rover, Jacques Borderie, Olivier Lemaire, Bruno Bourthol, Sébastien Vamelle, Valérie Lamond.

Viernes 14/12, 10:30pm, Cine Riviera

Sábado 15/12, 12:30m, Cine Riviera

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Idania Valdés, habitual | OnCuba News


La voz más joven del Buena Vista Social Club, Idania Valdés, se presenta en el Bar L’Elegante del Hotel Habana Riviera, cada sábado, desde las 10 p.m. La entrada es libre.

Además, el primer jueves de cada mes Idania Valdés estará en concierto en el BuleBar 66 (San Rafael entre Prado y Consulado), desde las 10 p.m. No te lo pierdas.

Idania Valdés. Foto: Claudio Pelaez Sordo.

Un lugar para disfrutar de sus excelentes interpretaciones junto a un ambiente acogedor. ¡Todos están invitados!

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40 Festival de La Habana: Guía del cinéfilo (I)


Canción de amor para un policía bueno

BlacKkKlansman (EUA, Spike Lee, 2018)

De las tantas leyendas que reptan por La Habana, una asegura que cuando Spike Lee estuvo en Cuba por primera vez, su apariencia hizo que uno de nuestros policías celoso de las buenas costumbres y ágil para la paranoia, se lo llevó preso. Cuentan también que del ICAIC tuvieron que salir a pedir su liberación y que el director de Do the right thing prometió que no volvería a este país. Que para sufrir el racismo de las instituciones ya tenía con el suyo. Aunque no lo he confirmado y bien podría tratarse de un rumor, no deja de parecer plausible entonces y ahora.

La anécdota viene al caso porque su nueva película, BlacKkKlansman (en español, Infiltrado en el KKKlan), satiriza los prejuicios de la institución policial desde su premisa misma: la historia (real) de un negro que durante la década de 1970 se convierte en el primer policía de su color en Colorado Springs. Y a nadie tome de sorpresa que se trate además de la adaptación de un libro de memorias, titulado Black Klansman y escrito por Ron Stallworth, cuyo nombre hereda el protagonista de Lee.

Pero en vez de hacer una adaptación ajustada a tan singular situación, la película dibuja un sistema dramático de tonos sobrecargados. Su protagonista es un joven idealista hasta la inverosmilitud, casi angelical, que cree en la posibilidad de cambiar la institución represiva desde dentro. Y los antagonistas son gente insoportable, bruta, racista, misógina, perversa y sin escrúpulos. Incluyendo a un policía de un racismo extremo. Y para balancear, algunos policías blancos son gente correcta y solidaria, como buenos coadyuvantes del protagonista.

O sea, BlacKkKlansman es un panfleto con todas las letras. Su simplicidad dramática se corresponde con su agresividad política militante: Lee decide que para ir contra el racismo del establishment hay que ser corrosivo e incendiario. Por eso su relato recurre a muchas peripecias que implican discursos de reivindicación de la identidad racial (desde el brillante episodio del mítin de los Panteras negras, hasta la cita nostálgica del cine blaxploitation) y a otros abiertamente elegíacos, como es la aparición especial de Harry Belafonte en una secuencia que evoca el linchamiento del niño negro Jesse Washington. O en la inserción del repertorio clásico del cine estadounidense en una reflexión acerca del papel de la industria cultural en la legitimación histórica del odio racial: la secuencia de inicio de BlacKkKlansman cita el célebre plano panorámico de la derrota del sur esclavista vista como tragedia en Lo que el viento se llevó (1939, Victor Fleming), y la relectura de El nacimiento de una nación (1915), de David Wark Griffith, a partir de su peso determinante en el renacimiento del apartheid y del propio Ku Klux Klan, son notas altas.

Hay una rabia justiciera en BlacKkKlansman que explica su violencia simbólica, lo demoledor de sus argumentos, su falta de moderación y, sobre todo, su ansia por analizar el racismo estadounidense desde una perspectiva de larga duración histórica. Porque Lee ambienta su película en un momento posterior al de las luchas por los derechos civiles de la década de 1960, pero en realidad está hablando de la era Trump. Del presente. Buena parte del fondo corrosivo de esta película viene de ahí: de presentar la lucha por el respeto y la igualdad de los negros estadounidenses como un asunto anclado en ofensas y luchas de siglos.

La “suciedad” formal de BlacKkKlansman es la mejor herramienta para ese trabajo corrosivo. Sus momentos inolvidables vienen de ese deseo por provocar en el espectador un éxtasis de intolerancia moral ante el crimen. Pero –no se olvide– Lee es un director de carrera muy irregular, con biopics solemnes como Malcom X (1992) o el olvidable remake de Oldboy (2013). Es además el promotor de la obra de cineastas emergentes y el renombrado adalid de denuncias contra el racismo de instituciones como el Oscar y la Academia cinematográfica estadounidense.

En el caso de BlacKkKlansman, la agudeza de su panfleto es debilitada por una trama central donde se mezclan la ridiculización del KKK como expresión más pueril del racismo y la intolerancia, así como el thriller policial con rasgos de buddy movie. Que esa zona narrativa se sostenga depende mucho de las actuaciones de John David Washington y de Adam Driver. Pero la debilidad fatal de este largometraje es que Lee hace una película revisionista anti-Hollywood con el lenguaje… de Hollywood.

Fotograma de "Blackkklansman", de Spike Lee. Foto: inverse.com
Fotograma de “Blackkklansman”, de Spike Lee. Foto: inverse.com

El final epifánico, la reiteración innecesaria de motivos, los clichés consustanciales al panfleto llevados al extremo, las soluciones argumentales de chico-ama-chica que no deja demasiado bien parado al sujeto femenino (contraditorio en una narrativa que va de reivindicación de las diferencias), una radicalidad no llevada hasta sus últimas consecuencias, dejan a BlacKkKlansman como una nueva tentativa que fracasa por su interés definitivo en ser un producto mainstream.

La secuencia final, que enhebra reportes noticiosos del presente donde el odio racial se manifiesta otra vez con rasgos criminales, me hizo recordar la tira de créditos de El joven Karl Marx (2017, Raoul Peck), que el Festival exhibió en diciembre del año pasado. Después de una película correcta hasta la docencia, con un Marx casi sin fisuras y una puesta en escena escolar, ¿hay derecho a sugerir al público de 2018 que se habla a nombre de la actualidad de causas sociales y políticas del pasado remoto? ¿Es esto lo que pueden hoy decirnos desde el cine los discursos que se colocan del lado del pensamiento liberador y justiciero? ¿En verdad la única forma de reivindicación que queda a la “vieja izquierda” es invocar un santoral de mártires y producir una visión de la Historia de manual de escuela soviética?

Bajo tales presupuestos de guerra cultural, no es raro que la gente corra a votar en todas partes a la ultraderecha, que aparenta saber cómo dar solución a estas fracturas sociales. Y en ello tendré que darle la razón a Spike Lee: quizás la mejor manera de hacer un panfleto anti-Trump sea acogerse a los códigos que la época Trump admite. Aunque no esté yo de acuerdo: la subversión debe proponerse activar herramientas críticas que fracturen el lenguaje dominante. Aunque corra el riesgo de quedar incomprendida por el espectador de la era pospolítica.

Eso lo sabía incluso Marx, que no quienes lo invocan para cultivar su huerto de certezas pequeñoburguesas.

Fábula del alfeñique y su perro

Dogman (Italia, Matteo Garrone, 2018)

Quizás el mundo invite hoy a ser explicado a través de esa estructura narrativa de intención moralizante que es la fábula. El didactismo es un rasgo retórico al que buena parte de la producción intelectual moderna y posmoderna se opone, pero acaso en estos tiempos confusos sea necesario volver a explicar dónde está el bien, dónde el mal.

Un paradoja esta que, después de apreciar la película de Spike Lee arriba, salta con esa fuerza más ante Dogman.

El cine italiano va tomando cuerpo y altura, después de un par de décadas casi lamentables. Títulos como los de Pietro Marcello, Paolo Sorrentino, Alice Rohrwacher (directora este 2018 de Lazzaro felice, cinta que penosamente no está presente en la selección habanera, pero que al menos ha circulado en el Paquete), muestran un grupo de nombres nuevos que, junto a los de algunos, poquísimos, veteranos, dibujan al menos un panorama de futuro.

Garrone reúne en este título las coordenadas que exploró en sus largos previos: la violencia desestructurante del tejido social de Gomorra (2008), la crisis cultural de la sociedad nacional de Reality (2012) y, justamente, la fábula fantástica en su versión oscura de El cuento de los cuentos (2015). Todo ello revuelto y ordenado en torno a un personaje que encarna la bondad e inocencia casi absolutas que caben en la figura de alfeñique del actor Marcello Fonte, insuperable en su retrato de un hombre maduro sin otro ideal o ambición que ser bueno a pesar de los varapalos, pero que por eso mismo sucumbre en un mundo de miserias.

"Dogman", de Matteo Garrone.
“Dogman”, de Matteo Garrone.

El retrato de este universo como alegoría moral es esencial en Dogman. El personaje central es un veterinario que trata con semejante dulzura a las mascotas que a su pequeña hija, pero si bien encarna a un sujeto casi angelical, su apariencia desdichada y grotesca contrasta con ese ideal. En derredor, un ambiente demacrado, reseco, de colores metálicos y grises subidos, de gente lumpenizada, subraya ese choque de impresiones.

El conflicto de Marcello (el personaje lleva el mismo nombre que el actor) lo llevará a enfrentarse a su sistema moral de la peor manera, pero en eso no puedo abundar sin correr el riesgo de aniquilar el secreto de la anécdota.

Las mascotas no son aquí un dato menor. Invito a apreciarlas como extensión del paraje moral que dibujan los seres humanos. Dogman es una obra de madurez de Garrone porque a través de ella se ofrece un examen de la dimension moral de la existencia que acaba invitando a reflexionar sobre la obediencia. Si bien la relación entre personas y perros en la película parece ilustrar la vieja dicotomía entre amo y esclavo, el realizador consigue en cambio trasladarla a un ángulo donde la idea de domesticación comenta el significado de la existencia social misma. De todos los que vivimos en sociedad como seres domesticados, obedientes a normas que encuentran su contraparte en la transgresión.

En ese sentido, la fábula como estructura o género narrativo que asume Dogman (un bueno-bueno angélico enfrentado a la perversidad de un malo-malo) sirve como base para proponer un examen filosófico de la realidad.

Este cine recupera motivos antes desarrollados por la soberbia tradición de la commedia dell’arte italiana, que no por gusto influyó en la obra de Shakespeare, Moliere o Lope de Vega. Trabajar con tipos dramáticos en vez de con caracteres psicológicamente determinados definidos puede ser una solución para las urgencias de la época.

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Escándalo mundial: los trapos sucios de Football Leaks


A Julian Assange le ha salido competencia en el fútbol. La parafernalia en torno a las interioridades de este polémico mundillo ha dado un vuelco a determinadas conjeturas que, aun sin las pruebas necesarias, amenazan con confirmarse. Ese es, al menos en apariencia, el objetivo de Football Leaks, una auténtica caja china que, mientras más se abre, más decretos devela.

Los avatares de una investigación acuciosa han golpeado duramente, incluso, a algunos de los grandes jugadores del mundo, impolutos hasta entonces, los cuales han quedado perplejos ante las acusaciones que ahora los acosan. El último impactado por las salpicaduras de este lodazal fue Sergio Ramos, el capitán del Real Madrid.

Los verdaderos artífices de Football Leaks se esconden tras las cortinas de el diario alemán Der Spiegel, auxiliado por otros como el español El Mundo, orgullosos de sus “trancazos periodísticos” y centros de las miradas cada vez que un nuevo escándalo irrumpe en medio de la aparente tranquilidad en los grandes clubes europeos.

Porque si algo ha tenido todo este movimiento es, precisamente, apuntar a torres bien altas, como la UEFA, la FIFA o los clubes más influyentes: el Madrid con sus títulos, el PSG con su inacabable talonario petrolero…

Varias de las figuras más influyentes del fútbol moderno han sido señaladas por los archivos de Football Leaks. (Ilustraciones Raúl Arias/El Mundo)
Varias de las figuras más influyentes del fútbol moderno han sido señaladas por los archivos de Football Leaks. (Ilustraciones Raúl Arias/El Mundo)

También resaltan figuras encumbradas del tipo de Jorge Mendes, el millonario representante por cuyas manos pasan decisiones trascendentales en torno a algunas de las principales estrellas del fútbol europeo.

Los artífices de Football Leaks se han calificado a sí mismos como una “organización creada en busca de la verdad”, y entienden que sólo a través de la presión pública se puede lograr la diferencia y destapar la parte oculta del fútbol.

Con absoluta frialdad, regidos por el interés marcado de desmantelar algunas manchas que mancillan al fútbol, han comenzado a sacar unos cuantos “trapos sucios”, si bien todavía cargan con deudas en cuanto a la contundencia de sus pruebas.

El último en sufrir las consecuencias de los secretos descubiertos por Football Leaks fue Sergio Ramos. El capitán del Real Madrid violó, según el informe difundido, los controles antidopaje en par de oportunidades, el primero tras la final de la Champions League en junio de 2017 ante la Juventus en Cardiff, mientras la segunda “infracción” tuvo lugar en Málaga, el 15 de abril de 2018.

Football Leaks, un ejercicio de riesgo

Sin embargo, tras soltar la granada, los “investigadores” han desaparecido, incluso con una amenaza de querella de por medio por parte del defensor oriundo de Camas, quien negó rotundamente los hechos planteados y contó, además, con el respaldo de la UEFA, el Real Madrid y la propia Agencia Mundial Antidopaje.

En comunicado publicado en sus redes, Ramos describió cada uno de los sucesos e intentó convencer de su inocencia. Por el momento, caso cerrado.

Sin embargo, otras explosiones tan estridentes como estas continúan abiertas, como los impagos a Hacienda en España de figuras de la talla de Messi o Cristiano Ronaldo, el supuesto caso de abuso sexual de CR7, o la nube oscura que opacó ciertos detalles sobre el fichaje de Neymar por el Barcelona, la cual ha sido quitada de en medio y un buen número de irregularidades han salido a la luz pública.

La estrategia de Football Leaks ha sido develar detalles polémicos vinculados a grandes jugadores en medios como Der Spiegel.
La estrategia de Football Leaks ha sido develar detalles polémicos vinculados a grandes jugadores en medios como Der Spiegel.

Otros atenazados por los tentáculos de Football Leaks han sido los grandes clubes forjados a través de la magia de los petrodólares, ilícitamente fortalecidos, con violaciones constantes del Fair Play financiero establecido por la UEFA. En este caso, tanto Manchester City como PSG, las entidades en cuestión, han quedado impunes pese a actuar de forma ilegal.

Este, sin embargo, era un secreto a voces. La UEFA lo recoció a finales de agosto y postergó su sanción cubriendo el asunto con un secretismo tal que, a día de hoy, poco se sabe del tema. City y PSG siguen comprando los futbolistas que antojan sus técnicos, sueltan euros como si se tratara de migajas y fortalecen sus plantillas en cada ventana. A nivel deportivo, de todas formas, no lo han sabido aprovechar.

En resumen, este es un tema que parece no haber visto aún el punto final. Cada mañana, cuando amanece en Europa, algunos encargados de Infantino, Cefferin o el mismísimo Florentino Pérez estarán, seguramente, hurgando en las redes con las alarmas activadas por si se devela un nuevo escándalo.

Football Leaks aún no ha hecho estragos. Parece algo así como la gata María Ramos, tira la piedra y luego se esconde. Carece, en algunos casos, de pruebas contundentes, por lo cual corre el riesgo de perder el respeto del mundo del fútbol. En el caso Sergio Ramos han gastado una bala en falso. Un gatillazo que, probablemente, no volverán a permitirse.

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Sean Penn prepara un documental sobre asesinato de Khashoggi


Sean Penn está en Turquía haciendo un documental sobre el periodista saudí asesinado Jamal Khashoggi, informó un funcionario turco.

Yasin Aktay, asesor del presidente turco, dijo a la AP que el actor lo entrevistó en Ankara como “parte de sus preparativos” para el documental, antes de partir a Estambul donde se iba a reunir con la prometida de Khashoggi.

Diez efectos del asesinato de Khashoggi

Khashoggi, columnista del Washington Post y quien solía criticar a la monarquía saudí, fue asesinado por agentes saudíes el 2 de octubre en el interior del consulado saudí en Estambul.

Dos personas sostienen carteles durante una protesta ante la embajada de Arabia Saudí por la desaparición del periodista saudí Jamal Khashoggi, el 10 de octubre de 2018, en Washington. Foto: Jacquelyn Martin/AP.
Dos personas sostienen carteles durante una protesta ante la embajada de Arabia Saudí por la desaparición del periodista saudí Jamal Khashoggi, el 10 de octubre de 2018, en Washington. Foto: Jacquelyn Martin/AP.

Aktay, quien era amigo de Khashoggi, fue el primero en denunciar la desaparición del periodista dentro del consulado.

La prensa turca mostró imágenes de Penn filmando frente al consulado el miércoles.

El mundo feliz de El Chapo Guzmán


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Art Basel transforma a Miami Beach en el centro artístico de América


Considerada la muestra de arte contemporáneo más importante del continente americano, la feria Art Basel abrió este miércoles sus puertas en Miami Beach con la presencia de 268 galerías que representan a 4 mil artistas de 35 países.

Los organizadores esperan que se cumplan las previsiones y que unas 80 mil personas pasen por el renovado centro de convenciones de esta ciudad aledaña a Miami, que por estos días en que se celebra la Semana de Arte presenta una oferta desbordante de actividades.

La décimo séptima edición de la feria promete ser una “inyección económica” para esta zona del sur de la Florida que hasta el próximo domingo se convierte en imán para coleccionistas, galeristas y público interesado en el arte.

El presidente de la feria originaria de Basilea (Suiza), Norman Braman, se refirió al “gran impacto económico y social” que supone esta exhibición que año tras año se ha ido consolidando como una cita ineludible en el calendario artístico internacional.

“Esta feria ha transformado esta comunidad como nunca antes: en 2001, cuando se inauguró Art Basel por primera vez, en la zona había 10 galerías de arte y ahora hay más de 100 y se han construido cuatro nuevos museos”, dijo Braman.

El máximo responsable de la filial de Art Basel en Miami Beach aseguró que este lugar se ha convertido en una capital cultural “gracias a la vibrante escena artística” y “al apoyo de la comunidad”.

David Castillo, director de la única galería de arte de Miami Beach presente en esta edición de Art Basel, comentó que “Florida está teniendo un renacimiento” en términos culturales.

“En los últimos quince años, la ciudad se ha esforzado por incorporar esa imagen como parte de su identidad, más allá de las playas y el buen clima”, afirmó convencido de que “hay espacio para el arte en Miami”.

Su galería “se enfoca en artistas cuya obra gira en torno a la identidad de las mujeres, la comunidad afroamericana y el colectivo LGTB”.

El director de la Galería David Castillo de Miami Beach, David Castillo, en el espacio dedicado a su galería durante la presentación de la feria Art Basel en el Centro de Convenciones de Miami Beach, Florida, el 5 de diciembre de 2018. Foto: Antoni Belchi / EFE.
El director de la Galería David Castillo de Miami Beach, David Castillo, en el espacio dedicado a su galería durante la presentación de la feria Art Basel en el Centro de Convenciones de Miami Beach, Florida, el 5 de diciembre de 2018. Foto: Antoni Belchi / EFE.

Una vez más, el arte latinoamericano y español tiene presencia en Art Basel y la veintena de ferias que la circundan. Catorce galerías de Brasil, nueve de México y otras nueve de España, cinco de Argentina, cinco de Colombia y una de Cuba fueron seleccionadas este año para Art Basel.

Durante la presentación de la feria, que en su jornada inaugural abrió exclusivamente para coleccionistas y este jueves lo hace para el público en general, su director global, Marc Spiegler, explicó que uno de los objetivos de Art Basel es que la “arquitectura, el diseño, la moda y el cine” se unan en un mismo espacio “en un entorno de arte contemporáneo”.

Por eso, anunció que la organización se ha aliado con el curador Philipp Kaiser y el espacio neoyorquino The Kitchen para crear nuevas propuestas artísticas multidisciplinares.

Gracias a esta colaboración, el artista mexicano Abraham Cruzvillegas (1968) exhibirá una instalación de su obra “Autoconstrucción: To Insist, to Insist, to Insist?” adaptada especialmente para Miami Beach, en la que combina la escultura, con elementos de la danza y la música.

Precisamente, algunas de las obras de Cruzvillegas están a la venta en la galería Kurimanzutto, con oficinas en Ciudad de México y Nueva York. Sus piezas, confeccionadas a partir de materiales como el acero inoxidable, la madera, el papel o el cristal, hacen referencia “a su vida, su crecimiento y su desarrollo”.

“Quiere construir una identidad a partir de materiales que se va encontrando, y a partir de ahí va creando su propia obra”, explicó Daniela Zárate, representante de la galería.

El arte latinoamericano tiene, sin embargo, su propia feria durante la Semana del Arte de Miami.

Miami, lista para su “banquete” anual de arte

Pinta Miami abrió también sus puertas con “Siete Puntos de Fuga”, un performance del venezolano Rolando Peña, que lo realizó por primera vez en Nueva York en 1979. Este evento se abrió este año a España y así nueve de las 85 galerías presentes son españolas.

Además, quien desee empaparse del arte de los grandes maestros latinoamericanos puede visitar desde hoy en el Museo de Arte Nader una muestra con obras de Botero, Bravo, Carreño, Di Cavalcanti, Cruz Diez, Grau, Iturria, Kuitca, Lam, Larraz, Marcaccio, Matta, Os Gemeos, Pettoruti, Soto, Torres García, Tovar y Zarraga, entre otros.

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La raza no existe, pero el racismo sí


Hace una década la discusión sobre la película Tropa de élite (José Padilha, 2007) anunció parte del debate actual sobre el “fascismo” en Brasil. El film tenía como protagonista al capitán Nascimento, un héroe torturador, jefe del BOPE, unidad de élite que hacía limpieza social (y étnica) en las favelas de Río.

La actuación abierta del capitán en contra de los derechos humanos fue recibida con entusiasmo por una parte del público carioca, que convirtió la pieza en la más vista de la historia en ese país. Una multitud de habitantes de las favelas celebraron al héroe que asesinaba, por encima de la ley, a sus propios “vecinos”.

Padilha —también documentalista— negó la acusación sobre su película como “fascista”: “Hay que ser muy ignorante para decir que la película es fascista. Los que dicen eso no saben lo que es el fascismo. El fascismo es un partido político organizado con una agenda política para todo el país, que intenta controlar el Estado, los medios de comunicación y el sistema educativo. Los del BOPE no tienen ningún interés político ni son regidos por una agenda política. Esa declaración no tiene ningún sentido, es pura estupidez decir eso”.

En Brasil ahora ha ganado las elecciones un ex capitán que luce parecidos con el capitán Nascimento. Celebra la tortura, añora la dictadura, pero tiene un partido, apoyo social, agenda política y control del gobierno.

El apoyo “negro” a Bolsonaro

La pregunta parece válida: ¿Por qué un “negro” vota por Bolsonaro? Su punto de partida “lógico” es el sostenido ataque de Bolsonaro a los negros, de quienes ha dicho que “no sirven ni para procrear”.

La respuesta no es simple. Primero, no se trata de “un” “negro”. En la primera vuelta electoral el entonces candidato a la presidencia de Brasil, Jair Bolsonaro, ahora presidente electo, consiguió cerca de 37% del electorado negro, un apoyo considerable.

La prensa que ha reportado los motivos de personas negras para votar por el ex capitán, al que llaman “El Mito”, no recoge muchos posicionamientos del tipo “yo soy negro y por eso voto por Bolsonaro”.

En un contexto de violencia estructural, un “negro” no tiene por qué verse a sí mismo como tal. Puede ver como “negro” al que —en sus palabras—, roba, mata, causa inseguridad y no recibe respuesta “dura” de las autoridades. De ese modo, no se siente interpelado de igual manera por el racismo. Ello, unido a demandas contra la corrupción gubernamental y un importante grado de rechazo al Partido de los Trabajadores —ou Partido dos Trabalhadores— (PT), habrían dado apoyo a Bolsonaro entre sectores afrobrasileños.

Además, Bolsonaro supo capitalizar dos grandes descontentos.

Primero, frente a la crisis global iniciada en 2008, cuyos efectos siguen golpeando en Brasil, sobre todo, a los sectores más vulnerables. Dentro de ellos, ocupan importante espacio negros y mestizos, señaladamente en lugares como Río de Janeiro y Sao Paulo. Contra la pretensión del marxismo dogmático (la crisis facilita una “situación revolucionaria”), no será la primera vez que opciones de derecha ganan en la coyuntura de una gran crisis. Recordemos los casos del fascismo, en los 1930, y del neoliberalismo en los 1970.

Segundo, Bolsonaro, a pesar de llevar casi tres décadas en la política (como un diputado mediocre, pero congresista al fin), logró que varios sectores lo imaginaran como un outsider, capaz de enfrentarse “frontalmente” a la mentira y la demagogia de la política tradicional y a la “prisión” de la corrección política, que “obliga” a la hipocresía social. En ese contexto, es probable que las demandas perentorias de comida, empleo y seguridad hayan recibido prioridad frente a las amenazas racistas de Bolsonaro.[1]

¿Qué significa ser negro?

La pregunta inicial de este texto sugiere un problema de connotaciones mayores a las de la coyuntura: la noción de “negro” no tiene un único significado.

La historia del “negro” no es la de “ser” negro sino la historia de cómo se convirtió en “negro”. Es la historia, también, de las diferencias entre las razas y “al interior” de la raza.

Sea dicho de antemano: la raza es un concepto de la zoología. En él, por ejemplo, las razas no son interfecundas. La especie humana es inclasificable en “razas”. Pero si bien no existe la raza, sí existen los usos sociales de la raza, como el racismo.

Quizás resulta más fácil entender nociones que consideran las razas como entidades diferenciadas entre sí. Eso hicieron el racismo científico y la doctrina fascista.

En las primeras décadas del siglo XX cubano, el racismo científico —en la criminología de Israel Castellanos y en la obra del “primer” Fernando Ortiz— identificó al ñáñigo como una reminiscencia “africana”. Para Castellanos, los “brujos” estaban en ese momento “en el mismo estado antropológico, que cuando fueron introducidos” a Cuba desde África. Tal argumento trataba al negro ñáñigo como barbarie.

La idea ofrecía un argumento “científico” para expulsar a ese negro de la nación cubana. También, lo “sacaba” de su África natal, un espacio diverso donde nunca fue considerado “un negro”.

El presidente José Miguel Gómez, para justificar la masacre del Partido Independiente de Color (1912), generalizó la idea de Castellanos hacia todos los negros insurgentes, que según él se habían colocado “fuera del radio de la civilización”.

Para el nazismo, las razas eran entidades radicalmente separadas entre sí. Tenían origen en troncos diferentes, con nada en común. Los discursos fascistas decían: “no todo lo que tiene rostro humano es un hombre”. Uno de los propósitos de esa idea era negar la universalidad de la humanidad, en tanto “género humano”.

Ese era uno de los legados más poderosos de la ideología igualitaria revolucionaria de 1789, aunque parte de sus hacedores no fuesen antiesclavistas ni antirracistas.

Para los nazis, si no existía la “humanidad” no existía ninguna norma moral universalmente válida ni algún derecho “humano”. Tampoco podría existir el Derecho “Internacional”. Para quedar obligados solo a ella, subrayaban la “originalidad” de su nueva doctrina. Goebbels aseguró que el mayor triunfo nazi había sido “borrar el año 1789 de la historia alemana”.[2]

Las diferencias al interior de la “raza”

El modo de producción capitalista acumula poder y renta, pero también acumula diferencias. Sus sujetos privilegiados usan el racismo para establecer fronteras de exclusión entre blancos y negros, y para fomentar divisiones dentro de la misma “raza”.

“Todos los negros” no son iguales, como tampoco lo son todos los blancos o todas las mujeres. La idea de la “opresión común” de los negros, que espera que todos reaccionen de la misma manera, esconde las diferencias al interior de la población “negra” y las situaciones de ventaja a las que algunos de ellos acceden y necesitan proteger.

Durante el nazismo, Himmler tuvo particular obsesión contra los mestizos, esa “amenaza frente al orden natural del mundo, que disolvía lo bueno en lo mediocre.” Sin embargo, la imagen positiva del mulato, por encima del negro, ha sido el resultado de un largo proceso de acumulación de diferencias. Por ejemplo, fue importante para combatir el impulso antirracista de la revolución haitiana.

A principios del siglo XX, el término “mulato” tenía aún connotaciones negativas en Cuba: “los negros son hijos del amor, pero los mulatos lo son del abuso, hijos de su madre con el amo. ¡La sangre mulata está ´maldesía´!”

Décadas después, al gran músico Miguelito Valdés —Mr. Babalú—, no le bastó ser mulato para evitar la discriminación contra lo que se entendía en general como “negro”, esto es, como no blanco. En una fiesta celebrada en una sociedad de blancos, en Morón (1939), se armó una riña tumultuaria cuando “una rubia contundente” insistió en bailar con el famoso músico y una banda de enérgicos caballeros blancos se opuso a semejante afrenta.

La explotación de la raza para legitimar desigualdades sigue siendo un hecho muy actual. A raíz de la elección entre Donald Trump y Hillary Clinton, Nancy Fraser acuñó la frase “neoliberalismo progresista”, para denunciar la complicidad entre neoliberalismo y multiculturalismo.

Según Fraser, una zona del neoliberalismo (representada por Obama y Hillary Clinton) ganó consensos y legitimidad cuando a la defensa de su proyecto neoliberal en torno al mercado, la política económica, la cuestión social, etcétera, sumó cierta defensa de la diversidad, el empoderamiento de las mujeres y de los afroamericanos, y los derechos LGBTQ.

Más problemas con Bolsonaro

La victoria de Bolsonaro ha sido leída como una derrota de la izquierda, aunque otros análisis muestran que la mayor derrotada allí es la centroderecha. No obstante, acaso hay derrotas que durarán más tiempo que el periodo que dure la presidencia del ex capitán.

La cuestión central radica en las soluciones que se ven representadas por Bolsonaro: la celebración de la violencia y el combate frente a toda deliberación y procesamiento colectivo de las diferencias, la renuncia radical a la centralidad que debería tener la ley y el Derecho, la naturalización de la acumulación de las diferencias entre las “razas”, y la renuncia consciente al lenguaje de los derechos como fundamento de la vida política.

Pensando en el futuro, no puedo dejar de pensar en el pasado: Brasil fue el país que más tarde (1888) abolió la esclavitud en todas las Américas.

 

Notas

[1] Agradezco los comentarios de Amílcar Pérez Riverol sobre este texto, particularmente en este punto.

[2] Ver Johann Chapoutot, La revolución cultural nazi, traducido del francés por Elena M. Cano e Íñigo Sánchez-Paños, Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2018

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Ideas salidas de un documental


Comienza el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, acontecimiento que en la memoria será siempre “El Festival”, y aprovecho para intercambiar opiniones afines a la verdad y la mentira, la reputación y el absurdo, la crítica. Parten de la vida de Oscar Peyrou, crítico de cine cuyo intríngulis profesional conocí este año gracias a una película presentada en Buenos Aires.

Peyrou es argentino, aunque desde los setenta reside en Valencia, España. Solo una vez estuvo en el Festival de La Habana, donde, por cierto, tan buenos críticos hemos tenido; de todas las tendencias y con mayor o menor ingenio, aunque creo que tampoco la gracia de nuestros relatores o reinventores de filmes (ni siquiera la de G. Caín) se acerca a la suya, cuya metodología queda develada con sencillez y sarcasmo debido a la mirada del director canario Octavio Guerra.

El modus operandi de Peyrou expuesto en el documental representa, a su vez, una tendencia de cierta crítica, no necesariamente relacionada solo con el séptimo arte. Se trata de quienes no necesitan experimentar algo para escribir o comentar hasta hacerle trizas; incluso, respaldan lo que pareciera pura intuición con una larga hoja de servicios laborales que nadie prueba y tampoco ponen en dudas. Tales personas parten de aspectos ajenos a la “cosa en sí”; y, en este sentido, tanto ellos como el personaje del que hablo se comportan como si en realidad fueran paracríticos.

Pero, Oscar es un verdadero visionario. Por ejemplo, le basta explorar el cartel de un filme para formarse el juicio de una película. Observa la composición del anuncio, sus dimensiones, colorido y, de este modo, obtiene la completa hipótesis con la cual desarrolla un criterio sólido sobre cualquier obra. A la vez, se fija en la manera en que aparecen ordenados los nombres, estudia la tipografía con que estos fueron escritos, valora las imágenes seleccionadas y, cual si de repente recibiera una señal, emite el juicio que por alguna causa los demás miembros del jurado apoyan.

Por supuesto, cada consideración suya queda sustentada por su reputación: largos e intensos años de trabajo en los que incluso ha ejercido la presidencia de la Asociación Española de la Prensa Cinematográfica, filial de FIPRESCI en Madrid. De modo que aquí, como en la vida real, todo eso que suele llamarse “currículo” pareciera suficiente para no impugnar opiniones por muy extravagantes que parezcan.

Es esta una de las aristas recogidas en el documental (o falso documental: es cierto todo lo que allí se cuenta, pero también todo es mentira) En busca de Oscar (Calibrando Producciones. S.L), visto este año por cuantos asistieron en abril a alguna de las jornadas del estupendo BAFICI, Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente.

El caso es interesante: Oscar asiste a decenas de festivales cada año; pero, en lugar de irse directo a las salas donde se proyectan filmes, y tal vez como hacen otros tantos jurados sin que la verdadera situación de su compromiso quede expuesta, agarra una bermuda, se echa una toalla al hombro, y se sienta a orillas de la playa o la piscina del hotel con su vista perdida (¿dónde tiene la mirada un crítico de cine?) hasta que lo sorprende el ocaso. Luego se ve obligado a retornar a la habitación donde se refugia, y regresa al mundo solo para comer o asistir a uno de esos eventos sociales de aburrimiento.

La vida de Oscar Peyrou, película mediante, trascurre entre la soledad de un departamento, una cama, la laptop, los aeropuertos y las decenas de festivales de cine a los que es invitado cada año en las más insospechadas regiones. Es un hombre que sobrepasa los setenta, de clara inteligencia, calmo sentido del humor y genes de intelectuales tan singulares como los criterios que a él se le escuchan.

Esta escena del largometraje apoya su rareza. Oscar pasea entre arbustos junto al director de un filme en competencia, ambos platican sobre cine y, quizá, el director guarda alguna esperanza de que el crítico que preside el jurado le favorezca en las premiaciones. “La pantalla en negro durante dos horas cuenta”, dice el crítico con tono frío y sarcástico: “El cine en el fondo es un absurdo, es como la vuelta a la cueva, al hombre primitivo. Yo prefiero estar en la cama solo con el ordenador que viendo una peli. A mí eso de estar en un lugar con mucha gente no me gusta mucho; así que yo debo haber evolucionado de hombre primitivo a otro tipo de cosa”.

El apellido Peyrou le sonará, por ejemplo, a los admiradores del escritor cubano Virgilio Piñera, quien tuvo una muy buena amiga en sus largos años de vida porteña llamada Graziella. Oscar es sobrino de Graziella como lo es de Manuel, celebrado escritor de policiales y amigo de Borges. Por su tía lo conecté una vez por Facebook, antes de que se diera la oportunidad de vernos y, por supuesto, supiera yo de este filme donde Oscar es Oscar y tampoco lo es.

Al llegar a España en 1976, me cuenta, averiguó por la persona más poderosa en el mundo de la prensa en Madrid, tomó el teléfono cuando le dieron el norte y por una graciosa confusión logró una entrevista personal con Manuel Fraga. El resultado fue un puesto de trabajo en la Agencia EFE, donde se mantuvo por 30 años. “Terminé como jefe de la sección cultura internacional”, dice. Antes había escrito de política y economía en dos periódicos argentinos.

Estuvo en Cuba, como ya he escrito, pero: “No me acuerdo de nada”, indica en su típico dejo desganado. Lo tenía al lado mío esa mañana, sentado en un banco justo ante el Cementerio de La Recoleta. Tantos muertos teníamos detrás que habría sido inútil voltearse para saludar. Por cierto, otra escena en el documental trascurre allí dentro. Oscar avanza entre panteones cuando, de repente, tropieza con unos pocos turistas extraviados. Uno de ellos pregunta dónde puede encontrar a la familia de Perón. “¿La viva o la muerta?”, responde él, subrayando de qué va todo.

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Cuba promueve inversiones chinas en “actualización” de su modelo económico


Cuba desea más inversiones chinas y que el sector empresarial del país asiático se involucre con mayor fuerza en el proceso de actualización del modelo económico cubano, informa la agencia Prensa Latina (PL).

Orlando Hernández, presidente de la Cámara de Comercio de la Isla, invitó este miércoles a los inversores de China a “ampliar” su presencia en Cuba, durante la XIV sesión del Comité Empresarial bilateral, celebrada en La Habana.

Hernández llamó a la delegación china a aprovechar “las oportunidades que ofrecen” sectores como el turismo, las energías renovables, la construcción, la agricultura, la industria farmacéutica y la biotecnología.

Además, aseguró que Cuba está interesada en participar “de la manera más comprometida posible” en la iniciativa del Cinturón y la Ruta de la Seda, por “sus perspectivas de desarrollo para cada uno de los países integrados” y recordó que los productos chinos están presentes “en una amplia gama de espacios de la vida cubana” como la salud, la educación, la tecnología y el deporte.

Orlando Hernández (d), presidente de la Cámara de Comercio de Cuba, firma un acuerdo con Chen Zhou (i), vicepresidente del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional, en una sesión bilateral celebrada en La Habana. Foto: Prensa Latina.
Orlando Hernández (d), presidente de la Cámara de Comercio de Cuba, firma un acuerdo con Chen Zhou (i), vicepresidente del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional, en una sesión bilateral celebrada en La Habana. Foto: Prensa Latina.

Como parte de la sesión, la Cámara de Comercio cubana y el Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional (Ccpit) acordaron el Plan de acción del mecanismo de cooperación bilateral para 2019, el cual comprende “las estrategias y acciones a desarrollar para el próximo año con el objetivo de consolidar los vínculos entre las comunidades empresariales de los dos países”, asegura PL.

El Ccpit también firmó un memorando de entendimiento con el Centro para la Promoción del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (ProCuba), “con vistas a fortalecer los nexos entre ambas instituciones”.

Chen Zhou, vicepresidente del Consejo Chino, confirmó el interés de las empresas de su país en asentarse en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, el proyecto estrella de Cuba para atraer a inversores foráneos.

Dijo que el Ccpit “impulsa negociaciones” para concretar proyectos de empresas mixtas y generar espacios para las compañías chinas en el mercado cubano, y que su institución “se concentrará en construir una plataforma efectiva y multisectorial para la promoción del comercio bilateral”.

Durante el encuentro, la delegación china mostró las potencialidades económicas de las provincias de Henan y Hainan, mientras la parte cubana anunció “la disposición” de acoger en La Habana una feria de negocios China-América Latina y el Caribe.

China es el primer socio comercial de Cuba en Asia y el segundo a nivel mundial.

Durante la reciente visita del presidente Miguel Díaz-Canel al país asiático, el mandatario acordó con su homólogo chino, Xi Jinping, “impulsar los lazos de amistad” entre ambos países y se firmaron varios acuerdos de cooperación.

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Softbank espera tener de vuelta a Gracial


Los Halcones del Softbank, actuales campeones de la Liga Profesional de Béisbol de Japón, aseguraron el pasado lunes en la noche que pronto esperan firmar nuevamente al jugador cubano Yurisbel Gracial.

El pelotero yumurino quedó en libertad cuando los equipos nipones anunciaron sus listas de jugadores reservados y no reservados. Este movimiento despertó cierta sorpresa en el universo beisbolero cubano, teniendo en cuenta el gran aporte del antillano durante la más reciente campaña, en la cual remolcó 30 carreras y pegó nueve jonrones.

En solo 54 partidos el matancero aportó 54 jits, 29 anotadas y 16 extrabases, con línea ofensiva de 292/347/481. Al margen de sus números globales, Gracial fue decisivo en varios encuentros, incluso, decidió algunos con sus batazos.

Por todos estos detalles, llamó la atención la liberación del cubano, quien formó una sociedad de lujo en los Halcones con sus compatriotas Alfredo Despaigne, Liván Moinelo y Ariel Miranda.

No obstante, un miembro del cuerpo técnico del Softbank que prefirió mantener el anonimato, aseguró a Oncuba que en estos momentos están negociando para firmar nuevamente a Gracial, pero que todavía no han llegado a un acuerdo con la Federación Cubana.

Fuentes de la propia Federación confirmaron las conversaciones con el plantel japonés, aunque no develaron detalles de las mismas.

Por su parte, Gracial confirmó a Oncuba que ha estado al tanto de las noticias, pero prefirio no profundizar en el movimiento del Softbank ni en las actuales negociaciones entre el club y la parte cubana.

El yumurino, además, aseguró que todavía se está tratando de unas molestias en las manos que arrastra desde hace bastante tiempo, relacionadas en gran medida con lesiones anteriores.

Yurisbel Gracial tuvo que hacer un largo viaje de Japón a Colombia para jugar unos pocos partidos en los Centroamericanos de Barranquilla. Foto: Ricardo López Hevia
Yurisbel Gracial tuvo que hacer un largo viaje de Japón a Colombia para jugar unos pocos partidos en los Centroamericanos de Barranquilla. Foto: Ricardo López Hevia

“No puedo decir que estoy ni siquiera al 50%. Estas molestias no van a desaparecer en dos días, en una semana, o en un mes. De cualquier manera, me estoy tratando con mucha seriedad, porque quiero regresar a los terrenos en plenitud de facultades”, puntualizó.

“Me gustaría volver a jugar cuando esté al 100%, ya sea en un contrato, si se da, o en la temporada cubana. Lo que no quiero es presentarme y dar una mala imagen por no estar totalmente recuperado”, señaló Gracial, quien también agradeció por todo lo que se han preocupado los fanáticos.

La temporada de Gracial en Japón fue bastante corta, en primer lugar, porque atravesó por distintos procesos de lesiones, y, además, tuvo que hacer el largo viaje hasta Barranquilla para representar a Cuba en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Más latinos libres

Otros siete jugadores latinos también quedaron libres, entre ellos el también cubano Onelki García. El zurdo guantanamero, quien tuvo una breve toma de contacto en MLB con los Dodgers de Los Ángeles y los Reales de Kansas City, lanzó con los Dragones de Chunichi y dejó balance de 13-9, con efectividad de 2.99 y 132 ponches en 168 entradas de labor.

El sitio beisboljapones.com se hace eco de los reportes de varios medios nipones, los cuales expresaron que Onelki no quedó satisfecho con la oferta de renovación y decidió buscar un nuevo contrato con otro equipo japonés o americano.

Los otros latinos que quedaron en libertad son Rafael Dolis (República Dominicana- Tigres de Hanshin), Japhet Amador (México-Águilas de Rakuten), Carlos Peguero (República Dominicana- Águilas de Rakuten), Arquímedes Caminero (República Dominicana-Gigantes de Yomiuri), Oswaldo Arcia (Venezuela-Luchadores de Nippon Ham) y Leonel Campos (Venezuela-Carpas de Hiroshima).

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Los ministros cubanos se mudan a Twitter, impulsados por Díaz-Canel


El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha hecho de la informatización una de sus banderas y ha impulsado a los miembros de su gobierno a seguirle los pasos.

El pasado 10 de octubre, seis meses después de asumir la presidencia, Díaz-Canel estrenó su cuenta en Twitter, siguiendo una promesa hecha en julio durante el congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y hasta este martes había tuiteado 224 veces y contaba con 53 mil seguidores.

Además, ha insistido en el tema del gobierno electrónico –llamando a que las instituciones y gobiernos territoriales tengan portales públicos en la web antes del cierre de 2018–, se ha reunido con directivos del gigante tecnológico Google, y chequea periódicamente en reuniones la marcha de la informatización de la todavía insuficientemente conectada sociedad cubana.

Como parte de esa agenda, el mandatario “también retó a los ministros a adentrarse en el pequeño ecosistema digital cubano y al ejercicio de la política 2.0”, asegura el sitio Cubadebate, que pronostica que pronto “todo el Consejo de Ministros” estará en Twitter.

Por el momento, ya “se mudaron” a la red social 15 miembros del Consejo de Ministros –16 si se suma al propio presidente–, los que, según Cubadebate, “aún andan tratando de entender la lógica de Twitter, donde conviven usuarios reales y virtuales: conciudadanos avezados en las nuevas tecnologías –adaptados a interactuar y reclamar–, seguidores que habitan más allá de las fronteras nacionales o nativos digitales llenos de odio, prestos a ofender desde el primer y hasta el último carácter”.

Cuba, las TICs y el error 403

De los tuiteros del gobierno cubano, solo tres abrieron sus cuentas antes que Díaz-Canel: Alfonso Noya, Presidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), en abril de 2016; Iris Quiñones, Ministra de la Industria Alimentaria, en febrero de 2017; y Oscar Manuel Silvera, Ministro de Justicia, en junio de 2017; aunque estos dos últimos no eran todavía los titulares de sus ministerios en el momento de su entrada, y su actividad en la red, según reseña Cubadebate, es baja.

El resto de los ministros cubanos en Twitter –menos de la mitad del Consejo, compuesto por 34 personas–, se registraron recién en octubre o noviembre de 2018, y la mayoría todavía no tiene todavía una gran actividad digital.

Los más aventajados del grupo, según las estadísticas de Cubadebate, son la Vicepresidenta del Consejo de Ministros, Inés María Chapman (77,13 tuits por día); el Ministro de Economía, Alfonso Gil (15); el Presidente del ICRT, Alfonso Noya (14,73); y Antonio Rodríguez, Presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (12,75).

Estos “avezados” informan su agenda del día, tuitean en vivo, retuitean, incluyen una foto, un hashtag e interactúan con quienes los mencionan, reseña la publicación digital, la que asegura que los mismos ministros “generan la mayoría de sus tuits desde dispositivos móviles, lo cual apuntala su credibilidad y facilita la relación directa entre el gobierno y la comunidad cubana conectada, dentro y fuera de la nación”.

En contraste, entre los de menor actividad están el Ministro de Cultura, Alpidio Alonso, (1,39 tuits por día); el Ministro de Educación Superior, José Ramón Saborido (1,26); el Ministro de Transporte, Adel Yzquierdo (0,33); Ia Ministra de la Industria Alimentaria, Iris Quiñones (0,11); y el Ministro de Turismo, Manuel Marrero, quien todavía no había tuiteado.

Infografía: Cubadebate.
Infografía: Cubadebate.

Sin embargo, a “la iniciativa” de unirse a “unas redes cada día más alejadas de la neutralidad que aparentan”, no se han sumado varios de las principales figuras del gobierno cubano, entre ellas el Primer Vicepresidente Salvador Valdés, el histórico Comandante Ramiro Valdés y los también vicepresidentes Ricardo Cabrisas, Ulises Rosales y Roberto Morales.

Tampoco, el Secretario del Consejo de Ministros (José Amado Ricardo), ni los titulares de las carteras de Relaciones Exteriores (Bruno Rodríguez), Educación (Ena Elsa Velázquez), Fuerzas Armadas (General Leopoldo Cintra), Interior (Vicealmirante Julio César Gandarilla), Trabajo y Seguridad Social (Margarita González), y Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (Elba Rosa Pérez), entre otros.

Cubadebate, que reconoce que la Isla tiene un bajo índice de penetración del acceso a Internet (40%) “por razones obvias”, llama a los ministros a hacer un “uso inteligente” de Twitter para convertir a esta plataforma en una “herramienta efectiva” para “un gobierno 2.0 incluyente y participativo” ante un acceso a las redes sociales en Cuba que, en su criterio, “crece copiosamente”.

En esta dirección, el sitio digital brinda “algunos consejos para los ministros cubanos en Twitter”, entre los que están que “el mensaje positivo es más bienvenido que el negativo”, publicar tuits “cálidos, humanos, creativos”, incluir videos y hashtags y seguir las tendencias del día.

Captura de pantalla de Cubadebate.
Captura de pantalla de Cubadebate.

Un reciente reporte de la plataforma estadística online Globalstats, fijó en un 25 % el incremente en el uso de las redes sociales en la Isla desde 2017, aunque reconoció que Twitter no es de las plataformas más usadas en la Isla.

La conexión libre, rápida y barata a internet es todavía una asignatura pendiente para Cuba, que registra más de 5,9 millones de usuarios de internet, según datos oficiales.

La política de informatización del gobierno cubano trata de paliar este escenario, con el aumento de las zonas wifi públicas y la comercialización de internet en las casas, posibilidad hasta hace poco restringida solo a algunos profesionales.

Sin embargo, las tarifas de conexión en las wifi –1 dólar por hora– y en los hogares –entre 15 y 70 dólares por paquetes de 30 horas– son aún muy caras para los cubanos, que perciben como promedio un salario mensual de alrededor de 30 dólares.

Además, la empresa estatal de las telecomunicaciones Etecsa busca poner en marcha el servicio 3G, lo que supondría ofrecer a los cubanos por primera vez conexión a internet a través de datos móviles.

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Ibargüen toma el relevo de Ana Fidelia 29 años después


La colombiana Caterine Ibargüen, campeona de la Liga de Diamante 2018 en salto de longitud y triple, ganó el premio de Atleta Mundial del Año de la IAAF, distinción que en la rama varonil mereció el fondista keniano Eliud Kipchoge.

Ibargüen (34 años) derrotó en los sufragios a la ganadora del pasado curso, la belga Nafissatou Thiam, campeona de Europa de heptatlón e invicta en la presente temporada.

También quedaron por detrás de la sudamericana la británica Dina Asher-Smith, campeona de Europa y líder mundial del año en 100, 200 y 4×100, la keniana Beatrice Chepkoech, quien batió por ocho segundos el récord mundial de 3.000 m obstáculos, y la velocista bahamesa Shaunae Miller-Uibo, invicta en 15 competiciones.

“Cuando oí mi nombre las piernas me temblaban, me temblaban, pensé que no me podía tener en pie. Sabía que estaba entre las mejores del mundo, pero no sabía que se me iba a nombrar como mejor deportista, porque había cinco atletas excelentes. Mi corazón se ha llenado de alegría. Se lo dedico a toda mi Colombia. Sin el voto de cada colombiano esto no hubiera sido posible”, declaró Ibargüen a EFE.

La colombiana tuvo una trayectoria espectacular en el 2018, al ganar la Copa del Mundo y la Liga de Diamante tanto en triple como en longitud (con solo 24 horas de diferencia), además de arrasar en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla.

“Es un premio que tiene un sabor muy dulce. La perseverancia, la disciplina y el amor por esto valen la pena, así que estoy muy agradecida porque hoy Dios me demuestra que nunca hay que darse por vencido, sino seguir luchando”, añadió.

Esta fue la quinta nominación de Ibargüen tras las experiencias de 2013, 2014, 2015 y 2016. En ese período, comprendido desde la final olímpica de Londres 2012 (donde ganó plata) hasta mediados 2016, la antioqueña ganó 33 competencias consecutivas, incluidos los títulos mundiales de Moscú 2013 y Beijing 2015.

Durante ese trayecto solo perdió con Olga Rypakova, en junio del 2016, poco antes de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Justamente la kazaja fue quien la derrotó en Londres 2012, pero la colombiana despejó los fantasmas en la cita brasileña y se agenció la corona estival.

Ibargüen estuvo a punto de abandonar el atletismo con solo 24 años al no clasificarse para los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, pero no se bajó del carro y ha sido un ejemplo de superación para toda Latinoamérica, región que defiende con su vida.

“Cuando me retire de las pistas, me gustaría seguir ayudando, y más en una función de embajadora de la IAAF para mi región. Sería abrir un camino para los atletas de Sudamérica, que muchas veces creemos que no tenemos una oportunidad”, puntualizó.

Catrine Ibargüen trabaja con Ubaldo Duany, uno de los entrenadores cubanos que la han lanzado a la cima mundial. Foto: Tomada de El Heraldo
Catrine Ibargüen trabaja con Ubaldo Duany, uno de los entrenadores cubanos que la han lanzado a la cima mundial. Foto: Tomada de El Heraldo

La carrera de Ibargüen ha estado siempre vinculada a Cuba, y no solo por sumarse ahora a la estelar ochocentista antillana Ana Fidela Quirot como las únicas latinas que han ganado el premio de Atleta Mundial del Año de la IAAF.

Además, Caterine ha crecido de la mano de técnicos cubanos, empezando por Regla Sandrino, quien la condujo en Medellín al salto en todas sus versiones: longitud, altura y triple. Después, cuando se graduaba de enfermera en la Universidad Metropolitana de Puerto Rico fue rescatada para el atletismo por Ubaldo Duany, su actual entrenador.

Justamente con Duany celebró el triunfo en Mónaco, horas antes de salir rumbo a Colombia, donde compartirá con su gente. “Colombia es un país que vibra con lo bueno que hace. Se sienten reflejados en que soy una cara buena que muestra el país tan grande que tenemos. El respaldo de Colombia, no sólo aquí, sino en toda mi carrera, es muy grande”, concluyó Ibargüen.

Kipchoge, un devorador de kilómetros

Correr 42 kilómetros demanda un esfuerzo físico considerable, así que imagen el gasto de energía que acumula un hombre que lleva 15 años enfrascado en devorar pistas y pistas. Esa es la historia del keniano Eliud Kipchoge, quien se ha llevado el premio de Atleta Mundial del Año gracias a su récord mundial en la maratón de Berlín.

Kipchoge demostró en la cita alemana que no es una quimera bajar de las dos horas (estampó 2:01.39 horas) en la desgastante carrera, en la cual ha abierto la discusión sobre los límites humanos por su espectacular dominio.

El keniano ha ganado diez de los once maratones que ha corrido a lo largo de su carrera, incluido el de Río 2016. Ese detalle ratifica su absoluta supremacía. Sólo se le escapó la victoria en Berlín 2013, cuando terminó segundo con un tiempo de 2:04.05, por detrás de su compatriota Wilson Kipsang, que batió el récord mundial con 2:03.23.

Kipchoge es el segundo keniano que recibe el galardón, ocho años después de David Rudisha. Este premio, además, sirve para coronar una trayectoria impresionante, que comenzó con solo 18 años en el 2003, cuando derrotó en la final de 5 000 metros de los Mundiales de París a dos grandes, el marroquí Hicham El Guerruj y el etíope Kenenisa Bekele.

Otros honrados en la Gala de la IAAF efectuada en Mónaco fueron el pertiguista canadiense Armand Duplantis y la vallista estadounidense Sydney McLaughlin, dueños del trofeo Estrella Emergente. Por otra parte, el trofeo Presidente lo ganó el suizo Andreas Brugger, organizador del mitin de Zúrich.

Presentes en la Gala estuvieron los cubanos Juan Miguel Echevarría y Jordan Díaz, el futuro de los saltos en la Isla. Ambos tuvieron una temporada magnífica, con marcas importantes y títulos en sus respectivas categorías. En Mónaco compartieron con el estelar Iván Pedroso.

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