Kendrys Morales entrena todos los días, el pelotero cubano no deja nada al azar, él recoge lo que siembra


La estrella cubana de la MLB, Kendrys Morales es imparable; el pelotero viaja desde su casa en Davie hasta Hialeah para sesiones de entrenamiento invernal; día a día se le puede ver en las cajas de bateo del instructor Ricardo Sosa, donde de manera humilde quiere seguir aprendiendo.

Morales llegó de la Mayor de las Antillas, envuelto en una leyenda, luego de 15 años de que el cubano fuese considerado el mejor novato que pasara por Series Nacionales con los Industriales, e iniciara nueva carrera en las Mayores, donde éxitos y tropiezos han ido de la mano; sin embargo el lanzador aun no es diciembre y ya está entrenando.

“La vida de un pelotero profesional nunca tiene descanso. Uno siempre repasa lo que sucedió en la temporada que finalizó y busca maneras de corregir esos pequeños errores que se van arrastrando y que son difíciles de borrar en plena temporada”, comenta Kendrys a El Nuevo Herald.

El periodista le preguntó de si ese era el motivo de ir a entrenar con las cajas de bateo del instructor, Ricardo Sosa, el beisbolista contestó:

“Con Sosa vengo a quitarme los malos hábitos que se van pegando al swing. Sosa nos va llevando al momento anterior a que aparecieran esos errores.
Uno tiene que aprender que es muy difícil detectar esos problemas por uno mismo. El tema de la coordinación de los movimientos y los brazos es complicado”.

“Yo vengo todos los años tres meses aquí y no me arrepiento de dedicar tanto tiempo a mi preparación previa. Los resultados están ahí. De no prepararme de esta manera, quizá mis números habrían sido otros. No pienso variar esta rutina”, añadió el jugador.

Morales va para su 12da temporada, al respecto conversó:

“He tratado de cuidarme mucho. El secreto de esto está en el descanso diario que uno pueda procurarse entre juego y juego, entre viaje y viaje para mantener el ritmo diario y no desgastar el cuerpo ni la mente”.

Acerca de los números en este 2017, el lanzador dijo: “No me creerás si te digo que no estoy pendiente de los números míos, ni de nada de lo que vaya sumando en el terreno. Cuando llegue el punto final de mi carrera entonces revisaré las estadísticas. Por el momento hay que seguir trabajando”. Una muestra de que Kendrys Morales sigue siendo el espirituano humilde que no se cree la fama.

Sobre su responsabilidad y la presión que siente como jugador, Kendrys admitió que sabe cuál es su responsabilidad, pero no siente presión porque se entrega al máximo. “Si no diera lo mejor de mí estaría preocupado. Pero como ves aquí, ya estoy fundando las bases de lo que pueda hacer en el 2018”.

El cubano no deja nada al azar, trabaja duro y a diario para recoger lo que siembra, con sudor y sacrificio en las jornadas de entrenamiento.

El beisbolista recuerda que hay que ser agradecido con lo que la vida ofrece, y le da gracias a Dios por haberle dado mucha salud, aunque como todo deportista ha enfrentado obstáculos en el camino, pero ha sabido rebasarlos, cuenta él mismo.

Por último se impuso la interrogante casi obligada: ¿Hasta dónde puede llegar el jugador en Grandes Ligas? Con sinceridad, el astro respondió:“Hasta donde me lo permita el cuerpo. Cuando llegue a los 37 y los 38 años, si me siento bien, pues voy a seguir. Uno no se aleja de lo que disfruta así como así. Ahora mismo me siento muy bien”.

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