Arleen Rodríguez lamenta que la visita de Díaz-Canel no saliera en la gran prensa de EEUU


Arleen Rodríguez Derivet. (MESA REDONDA)

La periodista Arleen Rodríguez Derivet, conductora del programa televisivo cubano “Mesa redonda“, lamentó que la gran prensa estadounidense no reflejara en sus páginas la visita del gobernante Miguel Díaz-Canel a Nueva York.

“Durante toda una semana, la que duró el viaje del presidente Miguel Díaz-Canel a Nueva York, lo primero que hice cada día, fue consultar las ediciones impresas de The New York Times y Wall Street Journal, que la administración de nuestro modesto hotel en Park Avenue ponía a disposición de sus huéspedes antes de amanecer”, evoca.

En el texto “Otoño en Nueva York, descifrando el silencio”, publicado por Cubadebate, Derivet señala que el escándalo que rodeó el caso del juez Brett Kavanaugh acaparó las portadas y las noticias televisivas del país: “Pero de Díaz-Canel en USA, nada.”

Según su parecer, la agenda del gobernante era demasiado intensa e interesante para dejarla pasar.

Aún más asombro le causa que nunca supieran los medios más importantes “que Lis Cuesta, la esposa del presidente tuvo su propio programa profesional, que visitó museos, universidades, centros comunitarios, además de asistir a varios de los eventos del estadista.”

Rodríguez Derivet se pregunta: “¿los mandaron a callar?” Asegura tener sus propias respuestas, y sugiere que no otra causa sino una orden pudo “esconder el encanto de un hombre que llega ‘con un mensaje de paz’, que agradece a los amigos, pero no se esconde para fustigar a los adversarios, que defiende el socialismo y la continuidad de la Revolución.”

“¿Cómo le explicas a los lectores que en el programa de la esposa no hay Boutiques, ni pasarelas, ni tiendas de marcas famosas?”, agrega.

Según Rodríguez Derivet, no obstante lo anterior, la visita fue “histórica aunque no cuente en los récords de la muy respetable gran prensa norteamericana.”

Desde su perspectiva, uno de los momentos más altos de esa semana silenciada en los medios estadounidenses fue “la hermosa celebración en la histórica catedral de Riverside, donde el presidente no sólo habló, sino que tocó tumbadora junto al grupo folclórico que animó la velada.”

Curiosamente, Rodríguez Derivet no menciona que justo durante ese acto, la delegación cubana al período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la ONU implementó su propia censura de prensa.

Esa noche, un funcionario cubano que nunca se identificó priorizó en la cobertura a un grupo de medios, casi todos oficialistas cubanos o aliados al sistema. Entre los excluidos estaban The Miami Herald, OnCuba, dos cadenas de televisión, entre ellas Telemundo 51, y el diario The New York Times, uno de los medios donde Rodríguez Derivet lamenta no haber visto la cobertura de la presencia de su ‘presidente’.

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