Condenados siete funcionarios por los robos en una base de guaguas de Santiago de Cuba


Entrada a la base de transporte urbano Diana Serrano, de Santiago de Cuba. (L. GÓMEZ)

Siete trabajadores de la base de transporte urbano Diana Serrano, de Santiago de Cuba, fueron juzgados a finales de marzo por un Tribunal Municipal Laboral, acusados de incumplir con el deber de preservar los bienes económicos del Estado.

Los robos de combustible y de piezas de los ómnibus son uno de los principales problemas del transporte público en la ciudad, admitió Reynaldo Manzano Reina, director de la base, condenado a ocho meses de cárcel y a pagar una multa de 400 cuotas de tres pesos (moneda nacional).

Sin embargo, se quejó de que los delitos se producían desde antes que él asumiera el cargo y aseguró que intentó solucionarlos.

Manzano Reina dijo que asumió la dirección de la base en agosto de 2017 y organizó “una comisión compuesta por el económico, el jefe de Control Interno, el energético y el secretario del Partido Comunista para solucionar los problemas”.

“Con esto logré reducir el ‘canibalismo’ a los medios de transporte”, afirmó Manzano Reina refiriéndose a los robos de piezas. Pero los “desvíos” de combustible continuaron.

En uno de los casos, la estatal Financiera CIMEX (FINCIMEX) reportó la recarga en seis ocasiones de una tarjeta para combustible vinculada a un ómnibus fuera de servicio.

FINCIMEX indicó que el combustible había sido repostado en un carro particular en tres servicentros diferentes. En total, el “desvío” fue de 560 litros de petróleo.

Las tarjetas de combustible poseen un chip y un número secreto, que conocen los choferes y el jefe del Departamento Económico.

Una vez que recibe del jefe de Control Interno el parte sobre el estado de los ómnibus, el económico autoriza a habilitar o no el medio de transporte urbano, y el director avala la decisión con su firma.

“Con las evidencias de FINCIMEX, procedí a consultar los hechos con el director de la Empresa Provincial de Transporte, Luis Barrera Nariño”, dijo Manzano Reina. “Me orientó que efectuara la denuncia y, días después, resulta que comparezco entre los acusados”, lamentó.

Según Manzano, “el robo es incontrolable en las cuatro bases de guaguas de Santiago, sin mencionar los municipios”.

“En una ocasión, yo mismo sorprendí a un chofer y a un ponchero de la base robando un juego de llantas de un ómnibus”, relató. “El ‘canibalismo’ es otra de las causas principales del déficit de transporte y de ello no se habla, es una mafia organizada”, añadió y cuestionó al director provincial Barrera Nariño.

Además de a Manzano Reina, el Tribunal Municipal Laboral de Santiago de Cuba, sancionó bajo el cargo de “incumplimiento del deber de preservar los bienes económicos del Estado” a Oniel Correoso Tellez, económico (seis meses de privación de libertad y multa de cuatrocientas cuotas de tres pesos); Dargis García García, jefa de Operaciones (seis meses sin internamiento y multa de cuatrocientas cuotas); Dania Herminia Rosales Fernández, Marialina Reyes Sánchez, Oleydis Rivera Regueifero y Reynaldo Vargas Correoso, multados con cuatrocientas cuotas. Los acusados han apelado las sentencias.

Manzano Reina considera su condena “una injusticia”. Argumenta que realizó “un fuerte trabajo” contra los robos y la corrupción en la base de transporte.

“Yo fui el que hice todo el trabajo de investigación del robo de combustible y de otros, el instructor del caso no tuvo que hacer nada, lo que tiene es el expediente que hice yo. Se lo envié a Lázaro Expósito (primer secretario del Partido Comunista en Santiago) y, si tengo que enviárselo a Raúl Castro y a Ramiro Valdés, lo hago. Tengo más, muchas cosas más…”, advierte.

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