Erradicar el virus de la hepatitis C: tratar para prevenir y minimizar riesgos


Los hombres que tienen sexo con hombres y los que consumen droga de forma activa tienen una mayor probabilidad de infección por virus de la hepatitis C (VHC). En grupos de riesgo, la prevención adquiere, si cabe, mayor protagonismo, según las conclusiones del congreso de Hepatitis Vírica celebrado en Sevilla.

Las estrategias para erradicar el VHC pasan por tratar a todos los pacientes infectados, “en atención especializada, en atención primaria y en centros de adicciones”, ha expuesto Miguel Ángel Simón, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza, durante el III Congreso Nacional de la GEHEP, que ha reunido en Sevilla a más de 200 congresistas de diferentes especialidades.


Tratamientos y prevención

Un grupo preocupante son los jóvenes que están en centros de adicciones y los hombres que practican sexo con otros hombres. “Es preocupante por el gran poder que tienen de diseminar la infección. Además, la incidencia de hepatitis agudas en este colectivo es alta y va proporcional al consumo de drogas”, ha asegurado.

Las medidas de prevención son necesarias, pero no va modificar mucho la prevalencia e incidencia de la infección. “Estas medidas por sí solas no son suficientes, sino que hay que tratar para prevenir. Podemos disminuir la prevalencia e incidencia del virus C haciendo tratamientos como prevención, junto con la práctica de minimización de riesgos”. Sin duda, algo importante porque este colectivo se reinfecta con mucha facilidad. Está demostrado que los hombres que tienen sexo con hombres y los que consumen droga de forma activa son aquellos que tienen una mayor probabilidad de infección.

Para Simón, Atención Primaria es clave en prevenir, diagnosticar, detectar casos ocultos y seguimiento de los pacientes. Una clave en la eliminación del virus es formar a médicos y sensibilizar a la sociedad. “Hay que facilitar el diagnóstico precoz y que se deriven los pacientes entre Primaria y Especializada”, ha defendido.

Experiencia de otros países

En Australia, más del 50 por ciento de las infecciones las diagnostican médicos no especialistas. En Islandia hay poca prevalencia de la infección y solo tratan a los pacientes graves. En Georgia la prevalencia es alta y priorizan a todos. Según Simón, “Australia va por delante porque criba todo, trata a todos y tiene una ventaja y es que el coste es anual independientemente del número de pacientes tratados”.

En España, “para eliminar la hepatitis C necesitamos, desde el punto de vista del diagnóstico, diagnosticar en un paso único, y vincular el diagnóstico y tratamiento de forma simultánea; en cuanto al tratamiento, tratamientos pangenotípicos, con más del 95 por ciento de respuesta virológica sostenida (RVS), sin efectos adversos y con mínimas interacciones”, ha resaltado.

En cuanto a las infraestructuras, el acceso a la población marginal, la prevención de la infección, la disminución de riesgos y el acceso al tratamiento desde no especialistas. En el ámbito político, un plan nacional y el coste de fármacos.

Sin duda, los puntos clave en la eliminación -en opinión de este experto- son la implicación de la Administración Pública y de la sociedad; mejorar el acceso al tratamiento sin barreras; los antivirales de acción directa son la piedra angular para eliminar el VHC; establecer metas concretas en prisiones o centros de adicción para adaptarse a cada situación; la prevención de la infección y de la reinfección son claves, así como realizar el cribado poblacional para detectar la infección oculta.
octubre 6/2017 (diariomedico.com)

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