Las hijas de Isidoro Álvarez se refuerzan en El Corte Inglés ante otra junta clave


Tan sólo quedan dos semanas para que El Corte Inglés escenifique otra junta de accionistas clave para el futuro del grupo de distribución. Lo será porque, por un lado, tiene que aprobar la fusión societaria de Hipercor con la compañía de grandes almacenes, lo que pondrá punto y final a su negocio independiente de hipermercados. Por otro, debe dar el visto bueno a las cuentas de resultados del pasado ejercicio y a la gestión de su consejo de administración, en el que cada vez es más patente el peso de las dos hijas de su expresidente, Isidoro Álvarez: Marta y Cristina.

Desde hace meses, cada movimiento en la dirección del grupo de grandes almacenes se mira con lupa, para dirimir quién ejerce el poder y en qué medida, vía reparto de puestos y de funciones. El último movimiento, deja claro la relevancia de las hermanas. Se trata de la creación de un consejo de administración propio para Sfera, la enseña de distribución textil con la que El Corte Inglés tiene más presencia fuera de España, junto a la división de viajes y de informática.

Hasta ahora, la cadena textil no contaba con un órgano de dirección colegiado. Lo tiene desde ayer y en él ha perdido peso la antigua guardia, los hombres de confianza del expresidente, en beneficio de nombres afines a las hermanas Álvarez Guil. Hasta ahora, Sfera tenía tres administradores solidarios: el actual presidente del grupo, Dimas Gimeno; y dos de los consejeros en los que se apoyó el fallecido Isidoro Álvarez: Carlos Martínez Echevarría y Florencio Lasaga. El papel de este último es relevante porque también es el presidente de la Fundación Ramón Areces, el principal accionista de El Corte Inglés con el 37,4% del capital.

Los dos veteranos directivos dejan la dirección directa de Sfera, que pasa a manos de un consejo presidido por el propio Gimeno, pero el el que destaca el peso de las hermanas. Ambas son consejeras. También lo son dos de sus directivos de confianza: Jesús Nuño de la Rosa y Víctor del Pozo. El primero ya era, desde marzo, consejero de El Corte Inglés. El segundo ocupa desde febrero la director general de ‘retail’. En la práctica es el número dos del grupo de distribución, porque tiene responsabilidad en las áreas de Ventas, Compras y Márketing.

Apuesta internacional

El Corte Inglés enmarca la creación de un consejo de administración para Sfera en el crecimiento de la cadena. Un paso lógico para pilotar una compañía que va ganando peso por sí misma y que necesita más flexibilidad de movimiento. La enseña tiene más de 350 puntos de venta. Una parte, dentro de El Corte Inglés, los denominados ‘corners’. Pero la clave es su expansión fuera, porque está presente en México (su segundo mercado), Portugal, Grecia, Suiza, Emiratos, Catar, Arabia Saudí, Malasia, Filipinas, Tailandia, Perú y Chile. Además, hace unas semanas firmó un acuerdo con el grupo de grandes almacenes alemán Karstadt para abrir medio centenar de ‘corners’.

Es una de sus enseñas más jóvenes porque la creó en 2001 con el objetivo de tener tiendas de moda a pie de calle y convertirse en competidora directa de Zara y Mango. Durante estas dos décadas, el negocio de Sfera se ha ido transformando, sobre todo por el impacto de la reciente crisis económica, que le llevó a dar entrada a otras marcas dentro de sus tiendas Sfera y a colocar la enseña como ‘corner’ de moda joven dentro de sus grandes almacenes.

Esa transformación le ha dado resultados. A la espera de conocer en dos semanas cómo le fue durante el último ejercicio, que cerró el 28 de febrero, Sfera se ha convertido en una de las filiales que más crece. En el año anterior, aportó a la cifra de negocios consolidada 230,8 millones de euros (un 12,5% más) y un beneficio de 24,4 millones.

Comisión Delegada

Al margen de la creación de un consejo para Sfera, El Corte Inglés hizo oficial a finales de julio, vía Registro Mercantil, la creación de una Comisión Ejecutiva Delegada, independiente del consejo de administración. De nuevo, en ella está presente el equilibrio entre la vieja guardia y la nueva dirección. La Comisión está presidida por Dimas Gimeno y tiene como consejeros Carlos Martínez Echevarría y a Florencio Lasaga (los dos directivos de la época de Isidoro Álvarez). La cuarta silla es para Marta Álvarez Guil.

En esta comisión no está Cristina que, en cambio, tiene más peso que su hermana en la Fundación Ramón Areces, de la que es patrona y vicepresidenta. Marta sólo es patrona. El peso de ambas en El Corte Inglés, además de verse reflejado en los últimos nombramientos (como el de Del Pozo y Nuño de la Rosa) o en la reciente marcha del consejo de Leopoldo del Nogal (otro de los históricos), está basado en el control accionarial. Ambas suman la mayoría de las acciones de Cartera de Valores IASA (acrónimo de Isidoro Álvarez Sociedad Anónima), que heredaron tras el fallecimiento de su padre y que controla el 22,18% de El Corte Inglés. Otra parte minoritaria del accionariado de IASA está en manos de Dimas Gimeno, sobrino del expresidente.

Ese reparto de acciones será relevante en los próximos meses porque, dentro de un año, se sabrá cuánto capital de El Corte Inglés se quedará el jeque catarí Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al Thani. En 2015, inyectó 1.000 millones de euros a través de un préstamo convertible en acciones en tres años. De entrada, esa inversión reportaba al catarí un interés anual del 5,25% (52,5 millones de euros) y el 12,25% del accionariado. Pero puede tener más, hasta el 15%. Lo logrará si El Corte Inglés no hace crecer su resultado bruto de explotación (ebitda) a un ritmo del 12%. Al cierre del ejercicio 2015, no llegaba, porque creció un 10,4%. En dos semanas, la compañía desvelará si fue capaz de lograr de conseguirlo en 2016.

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