protagonista de la guerra de Angola – CMKW Radio Mambí


Foto de Granma

Santiago de Cuba, 9 de nov.- Ricardo Veranes Carrión es de los santiagueros que tiene el orgullo de decir que participó en la Operación Carlota, la maniobra militar internacionalista más grande desplegada por Cuba,  y que tuvo como  objetivo  consolidar la independencia de la República Popular de Angola proclamada el 11 de Noviembre de 1975.

Y en gesto solidario, a solo unos días del acontecimiento,  partió desde La Habana  el primer contingente de soldados cubanos.  Cuatro años después, también Veranes emprendió el viaje hasta el lejano continente,  pero en su caso formando parte de la misión civil, como constructor.

“Luanda en aquellos tiempos no se encontraba muy bien, el Aeropuerto era particular, cuando llegamos el portugués no quiso que aterrizáramos allí, y en conversación con Agustino Neto (Presidente de Angola) se decidió que tocáramos tierra en un Aeropuerto Militar”

Fue la primera anécdota expresada por Veranes Carrión,  cuando supo que nuestra intención era conocer sobre  sus experiencias de hace casi 40 años atrás.

El nos expresó que se encontraba en La Habana para hacer un viaje de trabajo a Jamaica  en 1979, cuando a él y   a sus compañeros  les pidieron la disposición de colaborar con la misión civil  en la República Popular de Angola. Y   no dudó en querer formar parte de la historia.

“En Angola a mediados de  la década de los 70 comenzaron a llegar los primeros constructores  junto a combatientes que debían continuar en el país angolano por enemigos que querían sabotear lo que allí ocurría. Y como era un país en plena guerra civil,  los constructores teníamos dos misiones, trabajar en la construcción de viviendas y en la construcción de puentes que era un objetivo constante del enemigo, derrumbarlos para que no pudieran pasar refuerzos, armas y alimentos a las tropas angolanas.  

P: ¿Cuando te dijeron en La Habana que debías prepararte para cumplir esa misión, cómo reaccionaste?

Ricardo: Aquella fue una etapa en que Angola sonó duro entre los jóvenes. La solidaridad entre dos líderes como  Fidel Castro (Cuba) y Agustino Neto (Angola)   se materializaba con un internacionalismo desconocido hasta entonces y que trasciende hasta hoy.  A cualquiera le podía llegar el momento de  decidir qué hacer.  Y no fui la excepción. En primer lugar estaba decidido a  cumplir  la misión, y además, luego de dos meses en La Habana de escuchar  las explicaciones sobre  la situación de Angola, decidimos  ir a ayudar a ese país en lo que fuera.

Estaba preparado  para trabajar en la construcción de las viviendas destrozadas por la guerra, en los puentes o coger el  fusil en el hombro. Estábamos  entrenados para realizar cualquier tarea y convencidos del papel que nos tocaba desempeñar en aquellos momentos  en que Angola tenía amenazada su independencia.

Viví una etapa inolvidable de mi vida. De un país tranquilo y llevando adelante la  Revolución pero donde no se escuchaba el sonido de las bombas y las explosiones, me encontré en una Luanda donde se veía el resultado de la guerra civil y el peligro estaba donde quiera.

Sentí muy cerca la muerte y el dolor de ver cómo algunos de mis compañeros no podrían volver a casa. Fue una etapa dura, pero hoy estoy aquí para compartir la historia que hace grande al pueblo cubano y realza la amistad de Cuba y Angola.

P:   Viviste el momento en que falleció el líder angolano y presidente de ese país   Agustino Neto, ¿cómo recuerdas aquél día,  el 10 de septiembre de 1979?.

Ricardo: Fue uno de los momentos más difíciles. El pueblo  angolano demostró que quería a su Presidente. La gente se tiraba a las calles por donde pasó el funeral para acompañar a ese extraordinario dirigente. El enemigo se aprovechó  de la situación para  tomar algunas posiciones por Guambo, Cabinda  y Cunene. Mientras un grupo de compañeros trabajando  para darle el último adiós al Presidente, habían  enemigos de la Revolución angolana  que estaban penetrando por lugares que ellos sabían eran puntos estratégicos. No imaginé ver a un pueblo movilizado de esa manera para compartir el dolor por el fallecimiento de su líder.

P: En Cuba dejaste una familia.

Ricardo:  Fue una etapa muy dura para mi familia que estaba unida y sabía el deber que me correspondía como joven de mi tiempo, pero también conocía el peligro de la misión que iba a cumplir. Ir a Angola en la década de los 70 y los 80 era muy riesgoso, estaba latente  la posibilidad de No regresar. Pero mantuvimos la comunicación por carta,  y ello iba relajando a la familia.

P: ¿Y cómo fue el regreso?.

Ricardo: Imagínate cuál fue la alegría por haber cumplido una misión heroica a mi edad de joven con apenas 21 años, la satisfacción de cumplir la misión encomendada y volver con éxito a la patria.

Muchos de mis compañeros no regresaron. Algunos cayeron en ataques que le hacían en puentes, en trampas que le prepararon  y murieron cumpliendo el deber. Por ello,  llegar a la patria fue la mayor alegría de la vida.

Ricardo Veranes Carrión  estuvo en Angola en los años 1978-1980. Él es  Héroe Nacional del Trabajo desde el 2001  y  actualmente se desempeña   como  Jefe de la primera Cooperativa  No agropecuaria de Veranes especializada en labores de construcción, y vanguardia nacional.

Por: Agustina Bell Bell.

The following two tabs change content below.

iPhone XR, análisis: el equilibrio paralelo
Servicio de noticias en salud Al Día – Sugieren una conexión entre el apéndice y la enfermedad de Parkinson