Reunión de padres | Letra joven


Fernando es amigo porque gracias a él, que siempre pone la parada por encima, algunos colegas debemos esforzarnos más a la hora de hacer periodismo. Es algo así como una meta escribir mejor que él. No digo «mejor» en cuanto a forma o estilo, sino en cuanto a contenidos. «El Fernan» no tiene que lidiar con mecanismos de autorregulación ni con fenómenos internos y subjetivos de autocensura. Él escribe y punto. La gente se lo lee.

Suele ser muy crítico con la prensa que se produce en Cuba y por eso siempre anda rastreando buenos, polémicos o curiosos textos de producción nacional para poner en su blog, ya que este espacio tiene gran aceptación en los usuarios cubanos que pueden conectarse a Internet con cierta frecuencia.

Ser replicado en su bitácora no es un premio ni nada parecido, pues él escoge los textos siguiendo un criterio bastante personal y subjetivo. Eso sí, te garantiza mayor número de visitas, pues él tiene una amplia comunidad de lectores. Hasta aquí es amigo. ¿Por qué es al mismo tiempo un «enemigo»? Pues cuando un texto de uno de nosotros aparece allí, los censores-sensores se activan y comienzan las sospechas y las malas interpretaciones.

Hace poco tuve la suerte, o la desdicha, que un texto mío publicado en la revista Alma Mater, Los «hijos de papá», apareciera en su bitácora. Al principio fue bueno, pues ya a la mañana siguiente me habían leído bastantes personas. Pero también fue malo, el texto pasó de mano en mano y comenzaron los cuestionamientos.

Algunos, que me conocen bien, entendieron que mi crítica, mezclada con humor, no tenía malas intenciones. Otros tomaron el texto como paladín para realizar disparos a todas las banderas. El  mejor rebote del texto ocurrió durante una reunión de padres que tuvo lugar en una escuela secundaria básica de Nuevo Vedado. Allí la maestra explicó:

-El mes pasado la revista Alma Mater publicó un texto titulado Los «hijos de papá». Por indicaciones del Ministerio de Educación el artículo debe leerse en todas las reuniones de padres de la capital para luego debatir acerca de si, en nuestras aulas, hay o no, los estereotipadamente tildados como «hijos de papá».

Después de leerse el artículo comenzó el debate. Algunos padres (y madres) manifestaron estar de acuerdo con lo que decía el texto, en tanto otros no estuvieron a favor de algunos de sus planteamientos. Eso sí, la mayoría entendió que el concepto es directamente proporcional al nivel adquisitivo de los progenitores y la forma en que sus hijos lo manifiestan en su cotidianidad.

Cuando terminó la reunión la maestra quiso hacer un aparte con los «papás» y pidió que se quedaran en el aula solo aquellos que considerasen que sus hijos reunían las condiciones mencionadas en el artículo.

Para sorpresa de la maestra, abandonaron el aula padres que ella consideraba «potenciales»: una dirigente de la Federación, un alto funcionario de una organización política, un militar, el director del hospital más famoso de la provincia y un atleta del equipo de beisbol. Después se dio cuenta que, en efecto, sus hijos eran de los más humildes del aula.

Otra sorpresa para ella, fueron los padres que se quedaron en el aula. Entre ellos el gerente de una firma, la jefa de una cooperativa de servicios, el dueño de un bar en Playa, la dueña de 7 almendrones que botean en la capital, un chofer de la ruta del P-5, el secretario en una embajada, una guía de Havanatur, incluso, hasta un panadero.

Solo uno pasó desapercibido ante los ojos de la maestra: un hombre sentado al final del aula, que ella creía conocer de la televisión. Cuando él se quitó los espejuelos para hablar, todos lo reconocieron enseguida. Nada más y nada menos que Marc Anthony en persona, en una reunión de padres de Nuevo Vedado.

-Pero, ¿usted qué hace aquí?- preguntó la profesora. Su hijo no estudia en esta escuela.

El cantante boricua le explicó:

-Yo soy el tío postizo de Manolito, su papá no pudo venir porque está de gira.

La maestra entendió su presencia allí. Manolito también era un «hijo de papá». Su padre era cantante de un, muy famoso, grupo de reguetón.

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